El instinto natural de los padres es la de proteger a sus hijos, pero no todos los padres tienen el instinto de preparar a sus hijos para defenderse en la vida. Cuando el ni�o va creciendo, tambi�n est� adquiriendo nuevas experiencias, como sus primeros pasos y las primeras ca�das, sus primeros juegos en donde gana y pierde, sus primeros amiguitos con los que comparte pero tambi�n tienen desacuerdos, sus primeras notas en la escuela aprobadas o desaprobadas y muchas otras experiencias m�s. Ante estas nuevas experiencias, los padres son afectados cuando ven que su hijo est� pasando por un momento de fracaso, y queremos subsanar ese momento, interrumpiendo e interviniendo en el desarrollo emocional e intelectual de nuestros hijos. La pregunta clave es: Cu�ndo mi hijo experimenta un momento de descepci�n ante algo que no sale como �l quiere, es esto realmente un fracaso? Yo dir�a que es una oportunidad de aprendizaje y de crecimiento en su lado emocional y personal. Cuando los ni�os aprenden a manejar esos momento desagradables y lo toman como un reto para superar, es cuando realmente se est�n preparando para triunfar en la vida. En la vida hay veces se gana o se pierde, no todo lo que queremos lo conseguimos, estamos en una actitud de equilibrio y sensatez para descubrir lo que nos lleva al conformismo o al �xito, nos da la claridad para saber hasta donde llega nuestro potencial sin caer en la frustraci�n. Por lo tanto, cuando nuestros hijos pierdan un juego, no obtengan la nota que desearon o no recibieron el juguete que quer�an, y sin embargo, siempre muestran la actitud de hacer un mejor intento, d�ganles que estan orgullosos de ellos y que conf�an en que la siguiente vez todo ser� mejor.
Miguel Guti�rrez
Especialista en CASA.