logoLDD
  www.lecturadeldia.com
Lectura de hoy Martes 13 de Noviembre, 2012 San Leandro, obispo de Sevilla y doctor de la iglesia española

Servicio Email de Lecturadeldia.com
"He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo"
(Ap 3,20)

Servicio de Email diario con las lecturas del día de acuerdo con el Ciclo Litúrgico de la Iglesia Católica.

Este servicio se ofrece solamente con autorización previa del receptor.

Participa a tus familiares y amistades invitándoles a subscribirse a este servicio diario.


Primera Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito (2, 1-8. 11-14)

Querido hermano:
Enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina: que los ancianos sean sobrios, respetables, sensatos, bien cimentados en la fe, en el amor y la paciencia.
Que las ancianas, así mismo, sean respetables en su comportamiento, que se abstengan de murmurar y de tomar mucho vino; que, con su buen ejemplo, enseñen a las jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser sensatas, castas, sobrias, a cuidar bien de su hogar, a ser bondadosas y obedientes a sus maridos, para que nadie pueda hablar mal del Evangelio.
Exhorta igualmente a los jóvenes a ser sensatos en todo y dales tú mismo buen ejemplo. Cuando enseñes, hazlo con autenticidad y dignidad, con un lenguaje sano e irreprochable, para que los adversarios tengan que retirarse, al no poder decir nada malo de nosotros.
Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvar a todos los hombres y nos ha enseñado a renunciar a la irreligiosidad y a los deseos mundanos, para que vivamos, ya desde ahora, de una manera sobria, justa y fiel a Dios, en espera de la gloriosa venida del gran Dios y salvador, Cristo Jesús, nuestra esperanza. El se entregó por nosotros para redimirnos de todo pecado y purificarnos, a fin de convertirnos en pueblo suyo, fervorosamente entregado a practicar el bien.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Salmo 36

Dios es nuestro Salvador.

Pon tu esperanza en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta tierra. Busca en él tu alegría y te dará el Señor cuanto deseas.
Dios es nuestro Salvador.

Cuida el Señor la vida de los buenos y su herencia perdura; porque aprueba el camino de los justos y asegura el Señor todos sus pasos.
Dios es nuestro Salvador.

Apártate del mal, practica el bien y tendrás una casa eternamente; porque los justos heredarán la tierra y la habitarán para siempre.
Dios es nuestro Salvador.
Jesus ensenando
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según san Lucas (17, 7-10)
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles:
"¿Quién de ustedes, si tiene un siervo que labra la tierra o pastorea los rebaños, le dice cuando éste regresa del campo:
'Entra enseguida y ponte a comer'? ¿No le dirá más bien: 'Prepárame de comer y disponte a servirme, para que yo coma y beba; después comerás y beberás tú'? ¿Tendrá acaso que mostrarse agradecido con el siervo, porque éste cumplió con su obligación?
Así también ustedes, cuando hayan cumplido todo lo que se les mandó, digan: 'No somos más que siervos; sólo hemos hecho lo que teníamos que hacer' ".

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Cara de Jesus
Sobre las Lecturas de Hoy...
La religión con frecuencia convierte la recompensa en una sutil y poderosa tentación. La parábola que propone el evangelio contradice la lógica, que convierte la recompensa en una reacción natural ante una acción aprobada. La búsqueda de compensaciones esconde un peligro: el sentirse motivado sólo por estímulos externos y no valorar la motivación interior propia, como motor de la acción. Otro peligro es considerar más valiosa la gratificación que la acción. Pero en la lógica cristiana la acción del servicio es valiosa en sí misma y el valor agregado de esa acción es la gratuidad. Nada hay más valioso que lo que no tiene precio y nada es más gratificante que lo que se hace sin esperar recompensa. Esta lógica contradice la de la prosperidad, en la que se esperan beneficios mayores, o al menos proporcionales, a la acción emprendida. El servicio diligente y desinteresado es la respuesta de la naciente comunidad cristiana frente a la liturgia oficial judía, que cambiaba favores divinos por ofrendas en dinero, alimentos y animales para el sacrificio. - Nosotros tenemos hoy el desafío de romper con la estrategia de la cultura mercantilista, que programa nuestras reacciones para responder únicamente al estímulo de la recompensa o de la gratificación.

En la primera lectura, Tito, como pastor de la comunidad de Creta, debe saber enseñar oportunamente a todos. Pablo le dicta unas consignas que debe transmitir a diversas clases de personas de su comunidad y, sobre todo, cómo debe comportarse él mismo. Aunque las recomendaciones parezcan de virtudes humanas, la motivación que pone Pablo siempre es de fe: en el tiempo intermedio que transcurre entre la "aparición de la gracia de Dios" hasta "la aparición gloriosa de nuestro Salvador Jesucristo", los cristianos debemos llevar una vida, no según "los deseos mundanos", sino "sobria, honrada y religiosa", de modo que seamos un "pueblo purificado, dedicado a las buenas obras", ya que Jesús se entregó por nosotros "para rescatarnos de toda impiedad". Tanto la motivación como los ejemplos siguen siendo válidos. Creer en Cristo Jesús tiene consecuencias en nuestra vida. Al examen que ayer nos invitaba a hacer Pablo, hoy se añaden nuevos matices. Nos podemos preguntar si en verdad somos "robustos en la fe, en el amor y en la paciencia", "sobrios y serios", "bondadosos y sumisos" unos a otros, "modelos de buena conducta" para los que nos ven, de casa y de fuera de casa. O si, por el contrario, se nos tendrá que recordar que no seamos chismosos, malpensados, dados al vino, ni nos dejemos llevar por "los deseos mundanos", o sea, por los criterios de este mundo, muchas veces opuestos a los del evangelio de Cristo. Desde el obispo hasta el último bautizado hemos de llevar una vida digna de nuestra identidad cristiana, "un pueblo purificado, dedicado a las buenas obras", con la mirada puesta en Jesús. Unos a otros hemos de ser de buen ejemplo, los ancianos para los jóvenes y los jóvenes para los ancianos, los responsables para la comunidad, y todos para la sociedad que nos rodea, de modo que no puedan criticarnos por ninguna conducta inconveniente. Sólo a partir de esa base de las virtudes humanas, podremos avanzar en otros aspectos más elevados. De nuevo el salmo insiste en las cualidades básicas: "haz el bien, practica la lealtad, sea el Señor tu delicia, apártate del mal y haz el bien". A Pablo le preocupa la ortodoxia de la doctrina que Tito enseñe ("habla lo que es conforme a la sana enseñanza", "en la enseñanza sé íntegro y grave"), pero sobre todo quiere que el mismo pastor de la diócesis dé un ejemplo intachable a todos.

Contactenos...
www.lecturadeldia.com
Coral Springs, Florida, U.S.A.