Servicio Email de Lecturadeldia.com
"He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye
mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él,
y él conmigo" (Ap 3,20)
Servicio de Email diario con las lecturas del
día de acuerdo con el Ciclo Litúrgico de la Iglesia
Católica.
Este servicio se ofrece solamente
con autorización previa del receptor.
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Sobre las Lecturas de hoy...
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Primera Lectura
Lectura de la segunda carta
del apóstol san Pablo a
Timoteo (4, 9-17)
Querido hermano:
Haz lo posible por venir a verme cuanto antes, pues Dimas, prefiriendo las cosas de este mundo, me ha abandonado y ha partido a Tesalónica. Crescencio se fue a Galacia, y Tito, a Dalmacia. El único que me acompaña es Lucas. Trae a Marcos contigo, porque me será muy útil en mis tareas. A Tíquico lo envié a Efeso. Cuando vengas, tráeme el abrigo que dejé en Tróade, en la casa de Carpo. Tráeme también los libros y especialmente los pergaminos.
Alejandro, el herrero, me ha hecho mucho daño. El Señor le dará su merecido. Cuídate de él, pues se ha opuesto tenazmente a nuestra predicación.
La primera vez que me defendí ante el tribunal, nadie me ayudó. Todos me abandonaron. Que no se les tome en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara claramente el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
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Salmo Responsorial
Salmo 144
Señor, que todos
tus fieles te bendigan.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas.
Señor, que todos
tus fieles te bendigan.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, por todas las generaciones.
Señor, que todos
tus fieles te bendigan.
Siempre es justo el Señor en sus designios y están llenas de amor todas sus obras. No está lejos de aquellos que lo buscan; muy cerca está el Señor, de quien lo invoca.
Señor, que todos
tus fieles te bendigan.
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Evangelio

Lectura del santo Evangelio
según san Lucas (10, 1-9)
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo:
"La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino.
Cuando entren en una casa digan: 'Que la paz reine en esta casa'. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: 'Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios' ".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
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Sobre las Lecturas de Hoy...

El evangelista Lucas perteneció a la tercera generación de seguidores de Jesús. Estas personas conocieron a quienes fueron testigos oculares de la predicación de Jesús y del nacimiento de la iglesia y luego se convirtieron en servidores de la Palabra (Lc 1, 1-4). Lucas perteneció a esta generación y comprendió, como ningún otro, la urgencia de hacer una presentación orgánica del mensaje cristiano. Por esta razón, su obra en dos partes abarca desde los antecedentes del nacimiento de Jesús en Galilea hasta la llegada del evangelio cristiano a Roma. Un breve lapso de tiempo para la historia, pero un cambio definitivo para la humanidad. De igual forma su relato insiste en la importancia de que las nuevas generaciones de cristianos aprendan a «escuchar» el testimonio de las generaciones precedentes y se transformen, por la fuerza del evangelio, en servidores de la Palabra. El pueblo cristiano tiene, desde hace unas décadas, la posibilidad de acceder a la Sagrada Escritura y de orientar su vida, personal y comunitaria, a la luz de la Palabra. Sin embargo, con frecuencia falta preparación para acceder a una auténtica lectura orante que sepa conjugar las exigencias de la ciencia, las luces de la fe y la práctica del amor.
Hoy tenemos la celabracion de San Lucas. Cada vez que celebramos a uno de los apóstoles la Iglesia nos invita a levantar nuestros ojos hacia los campos cubiertos de mies y a pedir al dueño que envíe más trabajadores. Hoy, quizás más que nunca, necesitamos más hombres y mujeres que con generosidad entreguen toda su vida a la construcción del Reino. Hoy, de manera particular, al celebrar a uno de los evangelistas, la Iglesia necesita muchos y muy santos evangelizadores que con su predicación y con el testimonio de su vida sean un instrumento de Dios como lo fue san Lucas, para que el mundo conozca el amor de Dios. Pero no solamente necesita de la generosidad de los llamados a ser apóstoles, sino también de aquellos que hacen posible la acción de los enviados. El texto nos dice que el apóstol vive de la generosidad del pueblo y es a través de estas dos acciones, la predicación y la ayuda a los predicadores, como el Reino de los cielos puede extenderse. Atendamos cada uno a lo que Dios nos ha pedido y sea que nos haya llamado a la predicación o a sostener la obra, seamos generosos.
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