Alicia en el país de las maravillas, le pregunta al gato que qué camino debe de tomar y él le pregunta que a dónde quiere ir. Ella le contesta que no sabe y el gato le responde: "Entonces no importa". Y así es con nuestras vidas; si no sabemos qué queremos, entonces no importa a donde vayamos o en donde estemos.
Cuando nos sentimos cansados, agobiados, a disgusto o aburridos con la vida que llevamos, con la experiencia que estemos viviendo, eso es un aviso. Un aviso para cambiar de rumbo, pero más que nada para definir qué rumbo queremos tomar. Tenemos que reflexionar seriamente sobre qué deseamos ser, hacer y tener en la vida.
Cuando éramos chicos quizá teníamos sueños, aspiraciones de llegar a ser esto o aquello; piloto, doctor, abogado, contador, maestro, bombero, etc. Para algunos de nosotros, la visión que teníamos de pequeños tal vez sí se hizo realidad. Si estás en esa situación y estás contento y te sientes pleno con la vida que llevas; mil felicitaciones.
Pero si por el contrario, tus sueños y aspiraciones se truncaron, o peor aún, llegaste a donde querías sólo para darte cuenta al final que no era lo que tú pensabas y de cualquier manera estás a disgusto, entonces, pongamos atención, ya que aquí hablaremos de esos sueños y aspiraciones truncadas, o logros que no te satisfacen.
El primer paso para ir en pos de nuestros sueños es quitarnos cualquier sentimiento de frustración o malestar por no estar, tener o ser lo que siempre hubiéramos querido. Por contradictorio que parezca, el punto en donde nos encontramos, es precisamente donde teníamos que estar para poder llegar a donde realmente debemos de estar: nuestro propósito o misión en la vida.
Hagamos una analogía. Supón que quedaste de verte con un amigo en alguna parte y por error tomaste un autobús equivocado y llegaste a un lugar lejano de donde deberías estar. Eso te haría sentir muy frustrado y con coraje. Pero resulta que sin tú saberlo, tu amigo vive por ahí y camino a verte ambos se encuentran en ese momento.
Que alegría saber que realmente estás donde deberías estar para ir en pos de tus sueños. Por inverosímil que parezca, así es tu situación. Estás en el camino adecuado para cumplir con tu misión.