Abordaremos el tema de la "Autoestima" durante varios números de este boletín, y procuraremos tocar puntos importantes, puntos que nos muevan a la reflexión de que somos mucho más de lo que a veces reconocemos o aceptamos.
Comencemos por preguntarnos: ¿qué es la autoestima? Es el amor a sí mismo. Es nuestra auto-valía. Al nacer, venimos a este mundo con todo lo necesario. Dios nos provee de las herramientas necesarias para la misión que estamos destinados a cumplir en esta vida. Conforme vamos creciendo, nuestro entorno promueve en diferentes grados el desarrollo de una alta o baja autoestima.
El amor, la protección, atenciones y cuidados que recibimos durante nuestra crianza determinan el grado de amor a sí mismo. En una primera etapa que va desde la gestación hasta los siete u ocho años, más lo heredado, se habrán formado nuestras creencias y por lo tanto nuestra forma de ver al mundo que nos rodea. Al crecer vamos reforzando esas creencias y establecemos un patrón.
De ahí en adelante veremos nuestro entorno a través de este cristal (patrón) formado por esas creencias. Y como dice el dicho: "Ni todo es verdad, ni todo es mentira. Todo depende del color del cristal a través del cual se mira". Claro que algunas de estas creencias podrán ser claras y acertadas, otras no tanto y otras más, totalmente distorsionadas.
Cuando las creencias acerca de nosotros mismos son distorsionadas, nuestra auto-valía tiende a ser baja. Tal vez aprendimos a no valorarnos o a valorarnos muy poco. No nos sentimos dignos. Nos la creímos que somos de poca valía.
El punto clave de todo esto, es que sin importar lo aprendido, es que tú vales y vales mucho. Eres un ser digno de amor, respeto, confianza y de todo lo bueno que hay en esta vida. Tienes derecho a buscar la felicidad. Tienes derecho a ser feliz.
El siguiente punto importante es que tienes la capacidad de buscar, encontrar y disfrutar de la felicidad y de todo lo bueno que tiene que ofrecer la vida.
Todos, sin excepción, tenemos ese derecho a la felicidad y la capacidad para ir en pos de ella.