Para SER lo mejor que podamos SER en todo momento es cuestión de decidirlo así. La idea de nosotros mismos debe ser que a cada momento estamos siendo lo mejor que podamos. Es dicha idea en nuestra mente la que nos ha de llevar a que toda acción que tomemos sea con nuestro mejor esfuerzo y nuestra mejor intención y así poco a poco cada acción será mejor cada vez.
Es primordial que para mantener una actitud de Ser siempre lo mejor que podamos Ser, tengamos confianza plena en nuestra capacidad para lograr lo que sea que nos propongamos. Y sobre todo absoluta fe en que Dios nos ha dar todos los recursos y herramientas que podamos necesitar para nuestros objetivos. Si siempre estás pensando en Ser y Hacer todo, lo mejor que puedas, siempre tendrás todo lo que quieras y necesites, amor, paz, armonía, felicidad, abundancia, y salud.
He aquí un pensamiento que ilustra esta idea:
"Nuestro temor más profundo."
Por Marianne Williamson; de "A Return to Love";
(Retorno al Amor)
Nuestro temor más profundo no es que somos inadecuados.
Nuestro temor más profundo es que somos poderosos sin medida.
Es nuestra Luz, no nuestra Oscuridad, lo que más no atemoriza.
Nos preguntamos, ¿quién soy yo para ser brillante, guapo, talentoso, fabuloso?
En realidad, ¿quién NO eres?
Eres un hijo de Dios. Tu actuación pequeña no sirve al mundo.
No es iluminado hacernos menos para que otras personas no se sientan inseguras a tu alrededor.
Nacimos para manifestar la gloria de Dios que está en nuestro interior.
No está sólo en algunos de nosotros; sino en todos.
Cuando permitimos que brille nuestra propia Luz, inconscientemente damos a otras personas permiso para que hagan lo mismo.
Cuando somos liberados de nuestro propio temor, nuestra presencia libera automáticamente a otros.
Así que no dudemos en procurar que en toda actividad o acción que tomemos, seamos lo mejor que podamos ser.