Ya es del conocimiento general de todo el daño que la depresión y el estrés causan a nuestro organismo. Cuando la depresión y el estrés se vuelven crónicos, las sustancias químicas generadas pueden causar graves enfermedades y en ocasiones hasta la muerte.
La depresión y el estrés, son estados mentales y emocionales, que si bien podemos eliminarlos cambiando nuestra forma de pensar y de ver las cosas, cuando son crónicos, es recomendable consultar con un doctor para obtener ayuda profesional.
La depresión y el estrés debilitan el sistema inmunológico, pero también, y tal vez aún en mayor grado, nuestra forma de pensar con respecto a la salud y a las enfermedades. Nuestros hábitos alimenticios y nuestras creencias en cuanto a las enfermedades determinan nuestro estado general de salud.
Muchas de estas creencias se generaron en la infancia al aprender de nuestro entorno. Tal vez aprendimos que pisar el suelo frío descalzos, estar en un chiflón de aire, cambiar de un lugar caliente a uno frío, el no abrigarte bien, etc., son causa suficiente para enfermar.
Solía yo decir que me enfermaba una vez al año y que de plano caía en cama. Y así sucedía, cada año llegaba el momento en que me enfermaba y caía en cama, tal como lo decía.
Cuando empecé a comprender que lo que yo pensaba era lo que generaba en mi vida, decidí no sólo no volver a decir que me enfermaba una vez al año, sino que también comencé a pensar en mi como una persona completamente saludable.
Resulta que tengo más de una década ya de no enfermar para nada. Ni del estómago, de gripa o de cualquier cosa. Cuando en ocasiones tengo algún achaque, pronto desaparece con sólo pensar y visualizarme completamente sano.
Con una alimentación sana, balanceada, sin excesos, con suficientes vitaminas, minerales y proteínas, ejercicio moderado, meditación y sobretodo una actitud positiva hacía la vida, podemos mantener un sistema inmunológico fuerte y sano.
Al pensar y visualizarnos como personas saludables, nuestro subconsciente nos lleva a buscar alimentos sanos, evitar los excesos y nos da la energía y el deseo necesarios para hacer ejercicio y por lo tanto mantenernos saludables.
En el siguiente número hablaremos más sobre lo que podemos y debemos hacer para mantenernos saludables. Mientras tanto, durante esta semana, analiza tu estado general de salud y qué has descuidado o podrías mejorar de tu salud.