CONTROLANDO LA MENTE
En el boletín anterior mencionamos que todo en el universo es energía vibrante, incluidos nuestros pensamientos y nuestras emociones. Nuestros sentimientos también son energía vibrante. Un sentimiento es el resultado de un pensamiento que a su vez genera una imagen, y ésta a su vez genera una emoción.
Las ideas que se graban en nuestra mente, son imágenes que van acompañadas de lo que perciben nuestros sentidos. La vista, el oído, el olfato, el gusto, el tacto. Esta combinación de la imagen con la percepción de nuestros sentidos es un sentimiento que puede variar en grado de intensidad (ritmo vibratorio) de acuerdo a su polaridad. Es decir, positivo o negativo, agradable o desagradable.
Todo en el universo está siempre en movimiento, siempre en evolución y expansión. Desde la más infinitesimal partícula en lo más recóndito del universo hasta lo más grandioso en el espacio sideral. Esto se da por la atracción que ejercen todos los elementos, unos sobre otros, tal como una dínamo que gira sobre su eje por la atracción de los polos imantados.
Esta atracción que se ejerce en todo el universo, es de acuerdo al ritmo de vibración. Es decir, lo que vibra a cierto ritmo, atrae similares que vibran al mismo ritmo. Un sentimiento positivo, va a atraer otros sentimientos que vibren al mismo ritmo y viceversa, uno negativo atrae otros sentimientos negativos.
Nuestros sentimientos se exteriorizan en forma de vibración y retornan a nosotros, cargados de más energía vibratoria de la misma intensidad. Es así como siempre estamos atrayendo hacía nosotros las mismas condiciones que están en nuestra mente constantemente, sean de nuestro agrado o no.
A continuación te damos unas sugerencias para que se te facilite manejar tus pensamientos y por lo tanto generar sentimientos positivos que originen una vibración alta.
Primero.- Haz una reflexión sobre tu situación actual y piensa en las cosas que estás viviendo pero que no deseas tener en tu vida.
Segundo.- Identifica qué sentimientos has tenido, la vibración que éstos generaron y cómo dichas vibraciones atrajeron hacia ti tus circunstancias actuales. .
Tercero.- De la lista de todo lo que no quieres ver o tener en tu vida, determina cuál sería la situación contraria: Amor en lugar de resentimientos, armonía en lugar de discordia, paz en lugar caos, bienestar en lugar de malestar, salud en lugar de enfermedad, abundancia en lugar de carencia, prosperidad en lugar de estancamiento, etc.
Ejemplo: Si tu relación de pareja no es armoniosa, entonces piensa y visualiza cómo desearías que fuera esa relación. La imagen en tu mente debe de ser una de amor y armonía, lo que a su vez genera un agradable sentimiento, mismo que envía vibraciones altas y positivas que te atraerán circunstancias que propicien esa buena relación de pareja.
Cuarto.- Para cada situación que sí quieres vivir, pregúntate; ¿Por qué quiero vivir esto? ¿Por qué quiero tener esto o aquello? Invariablemente, te darás cuenta que la respuesta es; "Me haría sentir bien", "Me sentiría feliz", "Disfrutaría de la vida", etc. O sea, "Sentimientos".
Quinto.- Cada vez que te sientas mal procura analizar qué es lo que te hace sentir mal y encuentra qué imagen o situación te haría sentir bien. Mantén tu atención en esa imagen de lo que sí quieres y en por qué lo quieres, Hasta generar un sentir, un sentimiento cuya energía genere vibraciones altas y positivas.
Sexto.- Procura sentirte agradecido como si ya tuvieras en tus manos eso que deseas, como si ya estuvieras viviendo tu situación ideal.
Séptimo.- Deja en manos de Dios todo sabiendo que: "Todo es posible para el que cree" y no centres más tu atención en lo que no quieres, solamente en lo que sí quieres, confiando en Dios y en ti mismo.