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"Abundancia y Prosperidad"... continúa.
La meditación nos puede ayudar en muchos aspectos, incluyendo el cambiar nuestras creencias y forma de pensar acerca de la abundancia y prosperidad, para pasar de una mentalidad de carencia y pobreza a una de riqueza y opulencia.
En los últimos 30 años ha habido más de 400 estudios documentados sobre cómo la meditación, un proceso simple, natural y sin esfuerzo, practicada dos veces al día por 15 a 20 minutos diariamente, puede proporcionarnos un descanso profundo, mayor claridad de pensamiento e incrementar nuestra Autoestima y confianza en nosotros mismos.
Se ha demostrado cómo la meditación en el área de la salud ha reducido la hospitalización en un 87% para problemas cardiovasculares, 55% para problemas de cáncer, 87% para problemas del sistema nervioso y un 73% para problemas de oídos, nariz y garganta.
También, las investigaciones han comprobado que la meditación, utilizada al menos en un 1% reduce las tendencias de las poblaciones que la practican en cuanto al crimen, hospitalizaciones, consumo de alcohol y tabaco, y a su vez los indicadores económicos y de calidad de vida se incrementan.
De esto podemos concluir que en el ámbito individual los beneficios pueden ser aún mayores mientras más practiquemos la meditación. Sólo requiere que tomemos la decisión de llevarla a cabo dos veces al día por 15 a 20 minutos para obtener sus beneficios.
Se dice que diariamente tenemos entre 50,000 y 60,000 pensamientos. La gran mayoría de ellos son los mismos. Repetimos el proceso todos los días y con ello no logramos cambios en nuestra calidad de vida, continuamos en un círculo vicioso.
Si nuestros pensamientos de carencia y pobreza están ahí todo el tiempo, sólo estamos perpetuando nuestra situación ad infinitum. La mente consciente le sigue alimentando y reforzando a la mente subconsciente nuestras creencias negativas.
Al meditar, acallamos nuestra mente, aquietamos nuestro ser. Y al estar totalmente relajados, se da la claridad de mente que nos permite albergar pensamientos de riqueza y opulencia, para sembrarlos en la mente subconsciente cambiando nuestras creencias perjudiciales por una nueva mentalidad de abundancia y prosperidad, de bienestar.
No es un proceso mágico y rápido que inmediatamente va a cambiar nuestras circunstancias actuales. Como todo, lleva un proceso de sembrar, cultivar y finalmente cosechar. Todo depende del ahínco con que lo hagamos, pero sobretodo la Fe que tengamos en Dios y en nosotros mismos.
Mientras más pronto nos demos a la tarea de meditar, más pronto podremos cosechar una mejor calidad de vida, no sólo en el aspecto económico, sino también en nuestro bienestar general.
Continuará...
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