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EL MENSAJE DE LA SEMANA: "Abundancia y Prosperidad".
"Más bienaventurado es dar que recibir"; Hechos 20:35. Iniciamos el tema de la "Abundancia y Prosperidad" con esta cita bíblica que nos marca la pauta a seguir en el planteamiento mismo, ya que, por paradójico que parezca, primero tenemos que dar, para después poder recibir.
Sería ilógico decirle a una chimenea: "Dame calor y entonces yo te pongo leña". Y
así es como debe ser siempre, primero le ponemos leña a la chimenea y ella nos da calor, sembramos una semilla y después cosechamos lo que sembramos.
Ya sea, abundancia y prosperidad, amor y perdón, armonía y paz, salud y bienestar, lo que sea que le pidamos a la vida, ella nos regresa lo que primero le hemos dado y nuestros pensamientos son la semilla.
Así que los pensamientos que albergamos en lo más profundo de nuestro ser interior, eso es lo que en realidad hemos sembrado, lo que le hemos dado a la vida. Debes ahora preguntarte: ¿Qué pensamientos guardo en mi corazón?
¿Son mis pensamientos de abundancia y prosperidad, o de escasez y ruina, de abundancia y riqueza o limitación y carencia? Se trata aquí, no de lo que deseamos tener, sino de lo que verdaderamente creemos poder obtener.
Trata de identificar cuáles son tus verdaderas creencias sobre la riqueza, la abundancia, la prosperidad, la opulencia, etc. ¿Crees que puedes y mereces tener más de lo que ahora tienes? Si es así, entonces ¿Por qué no tienes todo lo que necesitas y/o todo lo que deseas?
Si creemos que la vida sólo es dolor y sufrimiento, que no estamos capacitados para obtener las cosas materiales que queremos o que no somos dignos de merecer una mejor calidad de vida, esa creencia es la que nos limita.
No sólo nuestras creencias limitan nuestra capacidad para obtener lo que deseamos económicamente, también nuestros sentimientos de ira, odio, rencor, temor, y duda. La falta de confianza e incredulidad son obstáculos para la prosperidad y la abundancia.
Cuando en nuestro corazón hay sentimientos negativos, estos impiden el que realicemos nuestros sueños de abundancia y prosperidad, aparte de que dañan nuestra salud mental y física, por eso padecemos escasez y enfermedades.
Al hablar de "Abundancia y Prosperidad", esto implica no sólo la cuestión económica. Abarca esta frase el amor, la paz, la armonía, la felicidad y la salud, lo económico y lo material. Todo lo que es bueno y bello, incluyendo la riqueza.
En esta semana, dedícale tiempo a la meditación y haz un trabajo interior para identificar cuáles son tus verdaderas creencias. Escribe todas las razones por las que consideras que no estás aún viviendo en abundancia y prosperidad. Escribe también todo aquello por lo que consideras que mereces estar en mejor situación.
Continuará...
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