Estamos viviendo tiempos en que Dios necesita a hombres y mujeres fuertes que no se dejen intimidar por la sociedad moralmente corrupta de hoy. En Ezequiel 22, vemos un caso similar de una sociedad corrupta donde las personas habían rechazado los caminos de Dios, e hicieron lo que les pareció correcto según su juicio. Entonces Dios levantó a un profeta llamado Ezequiel para advertirles de sus malos caminos, de hecho, Dios siempre advierte a las personas antes de que Él traiga su juicio sobre las naciones. 
El nombre de Ezequiel significa "fuerza de Dios." Ezequiel les dijo lo que tenían que hacer para cambiar sus caminos y también señaló las condiciones que estaban corrompiendo a la sociedad:
  1. La existencia de un declive social debido a la injusticia, la corrupción, y la vergüenza.
  2. La falta de una conciencia moral debido a la negligencia de los profetas para informar al pueblo de su pecado.
  3. Ezequiel informó a la gente que el juicio podría evitarse sólo si Dios pudiera encontrar a una persona  a que le importara lo suficiente para interceder por ellos.
Cuando una sociedad decide retirar todos sus valores morales, sin la consciencia de Dios, esa sociedad terminará en caos. Toda sociedad ejerce sus propios valores y aquellos valores determinan la moral de cada sociedad. Cuando el pueblo de Dios no toma partido del lado de los valores morales, la sociedad sufrirá a causa de ello.
 
La mayor influencia de la iglesia en la sociedad humana es su autoridad moral.
 
En el versículo 30 de Ezequiel 22, Dios dice: "Yo he buscado entre esa gente a alguien que haga algo en favor del país y que interceda ante mí para que yo no los destruya, pero no lo he encontrado"Dios dijo que no enviaría su juicio si alguien orara.

La única forma en que una nación puede ser salvada de la decadencia espiritual, 
es a través un despertar espiritual en la oración de intercesión 
que se fundamenta en el arrepentimiento.
 
La iglesia actual está bajo acusación por su falta de oración por las naciones y las personas de este mundo. Si nosotros como iglesia no oramos por las personas y no prestamos atención a nuestra tarea de advertirles, su sangre quedará en nuestras manos. Vivamos de acuerdo con este mensaje: "Oración- Nuestra Responsabilidad en la Tierra."

Randy Morrison
www.randymorrison.org
Cada acción de Dios en la tierra, requiere de la participación de creyentes que oran.
 
Para reconocer cambios morales en cualquier sociedad, será necesaria la asistencia divina de Dios. ¿Cómo logramos que Dios se involucre? Él se involucrará cuando comencemos a orar (ver 2 Crónicas 7:14). La oración es nuestra invitación para que Dios intervenga. Podríamos decir que la oración es el número de emergencia de la iglesia; marcamos ese número y la ayuda entra en acción. Cuando nos arrodillemos e intercedamos por nuestro país, Dios se moverá en nuestro nombre. Al igual que Jesús, experimentaremos la victoria en nuestras vidas, pero ¿cómo fue que Jesús tuvo victoria? Tenía una vida de oración. Jesús iba de un lugar de oración a otro lugar de la oración y los milagros fueron un fruto de su vida de oración.

Cualquier influencia del reino divino se dará sólo a través 
de la capacidad de la humanidad para orar por la voluntad de Dios.

¿Cuál es la voluntad de Dios para la iglesia? 1 Juan 5:14 (Versión Dios habla Hoy) dice: " Tenemos confianza (la seguridad, el privilegio de la audacia) en Dios (estamos seguros), porque sabemos que si le pedimos algo (cualquier petición) conforme a su voluntad (de acuerdo con su propio plan), Él nos oye". El versículo 15 continúa diciendo que si sabemos que Él nos oye, en cualquiera cosa que pidamos: "Y así como sabemos (reiteradamente y con conocimiento absoluto) que Dios oye nuestras oraciones, también sabemos que ya tenemos (nuestras posesiones actuales) lo que le hemos pedido".
  
La oración está destinada a ser uno de los aspectos 
más interesantes de la vida cristiana.
 
¿Cómo podemos conocer la voluntad de Dios? Cuando vamos a un restaurante, primero nos traen un menú. El menú nos permite saber lo que sirven en el restaurante y así podemos pedir del menú con confianza y seguridad. La Palabra de Dios nos permite saber qué piensa Él sobre los asuntos de la tierra. La Palabra de Dios es su voluntad (menú). Cuando oramos según la voluntad de Dios, podemos esperar a obtener resultados porque estamos haciendo las cosas como Dios quiere y no a nuestra manera. Santiago 5:16 confirma esto: "Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros para ser sanados. La oración fervorosa del justo tiene mucho poder". Experimentamos el poder de Dios y hemos sido salvados porque alguien oró por nosotros para que le conociéramos.

Nada bueno pasará en la tierra si los creyentes no oran. Por eso oramos por los perdidos y para que nuestros seres queridos se salven. Cuando oramos causamos impacto. Los resultados de orar es que Dios establece Su autoridad entre el cielo y la tierra.
 
Cuando oramos no estamos tratando de convencer a Dios que hacer algo; 
reconocemos que Él tiene la autoridad para hacerlo.
 
En 1 Timoteo 2: 1-2, Dios establece la prioridad de la oración: "Ante todo recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias a Dios por toda la humanidad. Se debe orar por los que gobiernan y por todas las autoridades, para que podamos gozar de una vida tranquila y pacífica, con toda piedad y dignidad". Por lo tanto, debemos orar primero. Todas las personas necesitan a alguien que ore por ellas. Debemos orar para que Dios envíe obreros a la mies. Debemos orar por nuestros líderes en el gobierno y los que tienen autoridad para que podamos llevar una vida tranquila y apacible. Este no es el estado actual de nuestras sociedades porque no estamos orando.
 
LA IMPORTANCIA DE LA ORACIÓN: Tenemos que dedicar más tiempo orando que quejándonos. Cuando oramos por la gente, le damos a Dios algo con que trabajar.
 
CUANDO ORAMOS, DIOS INTERVIENE EN LOS ASUNTOS DE LA HUMANIDAD.
 


    




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