¿Sabías que la palabra de Dios puede beneficiar nuestra vida si aprendemos a combinar la palabra que oímos con la fe? Esto se logra cuando somos hacedores de la palabra. En Hebreos 4:1-3, la Biblia dice que Dios prometió a los hijos de Israel una tierra para que ellos la poseyeran. Sin embargo, esa generación, nunca entró en la tierra prometida, ya que no combinaron su fe con la palabra que se les dio. Esta es la tragedia que experimenta el pueblo de Dios hoy en día. Profesan creer en la palabra de Dios, pero no mezclan la palabra con la acción correspondiente, que es la fe. Hasta que combinemos nuestro creer (esto es: la posibilidad de algo) con la fe (esto es la acción correspondiente), nuestro creer seguirá siendo una declaración de la verdad, pero no tendrá impacto en nuestras vidas.

No combinar la fe con lo que creemos acerca de la palabra de Dios, 
limitará la posibilidad de la revelación que podemos recibir 
y evitará que se convierta en una realidad en nuestras vidas.

Estamos analizando las "Conexiones Divinas" y la conexión entre nuestro creer y nuestra fe. Recuerda, el creer nos pone en condiciones de actuar, pero tenemos que caminar por fe sobre la base de lo que creemos. La fe actúa u obra conforme a la verdad que dice Dios. Así que tenemos que empezar a actuar en su palabra, ya que si no actuamos en lo que creemos, nuestras circunstancias nunca cambiarán.

Randy Morrison
www.randymorrison.org
Santiago 1:22-25 nos enseña como encontrar bendición en la vida: "Pero sed hacedores de la palabra, y no solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos." Y continúa diciendo que si sólo escuchamos la palabra, estamos mirándonos en el espejo perfecto de Dios para que refleje lo que realmente somos, y muchas veces cuando las pruebas y tribulaciones llegan, se nos olvida la imagen original que Dios quiere y creó para nosotros. Siendo oyentes solamente, nos olvidamos de la palabra cuando se presenten circunstancias y problemas. Cuando somos hacedores de la palabra, esto afectará a nuestras circunstancias y no al revés.

La bendición de Dios está en hacer su palabra, no sólo oirla.
 
RECUERDA: Nuestra vida se compone de un 80% de aplicación (o acción) y el 20% de información.
El Salmo 1 nos enseña cómo encontrar bendición en la vida. "Bienaventurado el que no anduvo en consejo de malos". El consejo que escuchamos es muy importante. Muchas veces terminamos en el lugar equivocado a causa del mal consejo sobre el cual actuamos. El salmista continúa diciendo, "Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche." ¿Cómo meditamos en la palabra de Dios? Hemos de reflexionar, pensar, y hablar la palabra hasta que tengamos la imagen en nuestro de interior de lo que ella dice acerca de nosotros.

VERTE A TI MISMO CON PRECISIÓN: Respondemos a la vida de acuerdo a cómo nos vemos. Cuando vemos nos vemos a nosotros mismos de acuerdo a la palabra de Dios, y somos hacedores de su palabra, y no solo oidores, empezaremos a ver y conocer las bendiciones de nuestro Creador y sus planes para nuestras vidas. 
Puesto que Dios repartió a cada uno de nosotros la medida de fe, no debemos permitir que nuestra medida se limite. Hay maneras en que podemos aumentar nuestra medida de fe a otro nivel, actuando en lo que creemos. La medida de la fe que tenías cuando comenzaste no será suficiente para ir a donde Dios quiere que estés en el siguiente nivel de tu vida. Tendrás que aumentar tu medida para llegar allí.
 
Por ejemplo, los hijos de Israel tenían suficiente fe, con base a lo que Dios le dijo a Moisés, para sacarlos de la esclavitud en Egipto. Sin embargo, ellos no tuvieron suficiente fe para entrar en la tierra prometida, debido a lo que los espías les dijeron a su regreso de inspeccionar la tierra. Permitieron que lo que escucharon de los espías fuera más real para ellos que lo que escucharon cuando salieron creyendo de Egipto.

Dios nos permite vivir a cualquier nivel que nuestra fe se asiente en la vida.
Cualquier cosa que vale la pena, necesita tiempo para ser cultivada y hacerla crecer. Lo mismo sucede con el principio de hacer crecer nuestra fe.

Una vida de fe nos obliga a hacer algo porque la fe es una acción, no es algo pasivo. Por eso 2 Corintios 5:7 dice: "porque por fe andamos, no por vista". Romanos 1:17 conecta el Evangelio de Cristo con fe. "Porque en el evangelio se revela la justicia de Dios, que de principio a fin es por medio de la fe, tal como está escrito: «El justo por la fe vivirá.» ".

Los dos requisitos para aumentar nuestra fe tienen que ver con la forma en que caminamos (o andamos) y cómo vivimos nuestras vidas. No podemos decir que estamos caminando y viviendo por la fe, si no somos proactivos cuando se trata de lo que oímos de la palabra de Dios.

En cada contacto que alguien tenía con Jesús, 
Él requería que ejercieran la fe en lo que creían. 
Sólo podía hacer algo por ellos cuando actuaban en Su palabra.
 


    




Ponemos a su disposición nuestro Aviso de Privacidad completo en  las instalaciones de nuestra oficina o haciendo click aquí. También puede solicitarlo al correo electrónico: herramientas @viviendoconsentidocomun.com o al teléfono 30 97 93 28