Conforme continuamos con nuestra vida diaria, necesitamos tomar acción de manera regular para no dejar pasar oportunidades. Necesitamos actuar con confianza basados en lo que Dios nos ha prometido.


En lugar de hablar acerca de las condiciones de la vida, tenemos el poder de cambiar toda esta energía vacía en acción que produzca cambio. Nuestro enfoque debe ser movimiento constante. Cuando esto suceda, se activará la fe en nosotros. Debemos dejar de ser espectadores, y ver cómo pasa la vida. Necesitamos ser partícipes llenos de expectativa de todo lo que Dios ha planeado para nosotros.

Mi oración es que hagamos algo por nuestra condición. Podemos ir más allá de nuestras limitaciones por medio de adoptar una forma de pensar enfocada en oportunidades para el cambio y el crecimiento.

Cada uno de nosotros puede encontrar algo en la Biblia que hable a nuestra condición actual. De ahí, necesitamos creer lo que dice al respecto y comprometernos totalmente a actuar de esta manera en nuestra vida. Podemos agradecerle a Dios que lo mejor está por venir. Este es el beneficio enorme de ser parte de la familia de Dios.

Tu amigo,

Randy Morrison     

www.randymorrison.org  
 
1. Observa y espera

Muy a menudo, la mayoría de nuestro tiempo se va jugando el juego de "observa y espera". Observamos y esperamos el tiempo y condiciones "perfectas" para tomar acción en cuanto a algo. La pregunta que debemos hacer nosotros es "¿qué estamos esperando?". Sin acciones no vamos a estimular el movernos hacia las oportunidades que nos están esperando. La confianza pasiva en el común denominador no va a proveernos del combustible adecuado para generar el crecimiento continuo en nuestra vida. Las experiencias divinas salen a la superficie sólo cuando hemos tomado acción sobre la palabra de Dios.

Haz una lista de las cinco cosas que esperas que sucedan en tu vida, Contesta la 
siguiente pregunta, ¿Qué estoy esperando? Después de cada uno de las cosas que pusiste en tu lista. Revisa tu lista y responde la pregunta. Durante las siguientes semanas, toma el compromiso de tomar acción de manera contundente para resolver cada uno de estos asuntos.

Recuerda: Los momentos decisivos le dan forma a nuestro destino en la vida. El cambiar de la manera "observa y espera" a "conéctate y actúa" para activar las promesas de Dios.

"La energía de la mente es esencial para la vida" - Aristóteles (Filósofo griego)
2. Participación requerida

 

No podemos esperar resultados en la vida sin nuestra entera participación. Para recibir todo lo que Dios tiene para nosotros se requiere nuestra participación. Esto significa que constantemente debemos activar nuestra fe, iniciar la acción correspondiente e implementar un plan de preparación. La fe es la confianza que tenemos en la habilidad de Dios para actuar a nuestro favor. La acción correspondiente es la respuesta a lo que decimos que creemos, y la preparación involucra hacer lo que es necesario para recibir lo que esperamos.

Lee Juan 5:1-9. Piensa en cómo es que Dios retó al hombre para mantener su condición por tantos años. Reflexiona en cuál fue el resultado eventual para ese hombre. Haz una nota mental acerca de lo que estas dispuesto a hacer para cambiar tu condición de acuerdo al sueño que tienes para tu vida. Comprométete a tomar acciones contundentes para acercarte a tus sueños en los meses que vienen.

Recuerda: El peligro de esperar es que veamos este tiempo como retraso en lugar de verlo como un tiempo de preparación. Las oportunidades divinas les suceden a aquellos que están listos, no los a los que se resignan a sus limitaciones.
3. ¿Qué tan malo puede ser?

 

Muy a menudo se nos dice que es más fácil explicar que tan mala está la situación que hacer algo al respecto por esta misma. Sin preparación, sin la fe y su acción correspondiente, lo único que vamos a poder hacer es una historia perfectamente bien descrita de las malas circunstancias que vivimos. Frecuentemente nos conformamos con una vida menor a la que podemos llegar a vivir. Nos condicionamos a vivir de acuerdo a nuestras condiciones en lugar de vivir de acuerdo a las expectativas que Dios tiene para nosotros.
 

Habla con Dios sobre de tu situación actual. Identifica la evidencia que dice que estás viviendo una vida de acuerdo al plan de Dios, o identifica la evidencia que te dice que estás viviendo una vida que se está conformando a algo menor de la que pudieras estar viviendo. Haz una lista de los pasos de preparación para cambiar tu condición. Prepárate para el cambio. Haz un plan para caminar a través de estas acciones desde ahora hasta el final del año.
 

Recuerda: No podemos esperar grandes cambios en la vida sin sobrepasar las pequeñas fracturas del camino. Dios no puede hacer nada en nuestra vida hasta que tomemos la posición de estar listos, habilidosos y dispuestos.
4. ¡Sigue subiendo!

 

El subir la montaña de la vida requiere preparación, enfoque, compromiso y fe. Los alpinistas, para subir, necesitan las herramientas necesarias, preparación, acción planeada junto con la creencia de que pueden hacerlo. En la vida, cada vez que subimos de nivel nos acercamos a los planes y promesas que Dios nos ha dado para esta vida y para la eternidad. Si nos bajamos de la montaña o dejamos de intentar nos daremos cuenta que las condiciones no cambiaron, y nos encontraremos a nosotros mismos resignándonos a una vida definida por limitaciones. Mientras más alto lleguemos, mejor será la capacidad de ver oportunidades. El darnos por vencidos, regresar o quedarnos en el mismo lugar, no debe ser opción para nosotros los creyentes.


Reflexiona una vez más en Juan 5:9. El hombre fue sanado. Habla con Dios acerca de cómo es que crees que la fe impactó la habilidad de que el hombre sanara. Piensa en tu propia fe. Considera si es que tu fe te ayuda a llegar más alto en la montaña de la vida.

Recuerda: Solamente cuando estamos dispuestos a actuar en cuanto a lo que queremos en la vida, nuestro sueños pueden llegar a suceder. El lugar en dónde debemos llegar más alto es en nuestra mente.
5. Donde hay voluntad...

 

En dónde existe voluntad humana enfocada, se puede cumplir cualquier cosa. El poder de la voluntad humana no tiene límite. Al estar enfocada, nuestra voluntad tiene el poder de lograr cualquier deseo expresado, tiene la habilidad de capturar el futuro a pesar de las condiciones presentes, y obtenemos la fuerza necesaria para vencer los obstáculos que parecen imposibles.

Lee 2ª de Reyes 7. Piensa en la voluntad de la gente importante de esta escritura. Haz una nota mental de cómo es que la voluntad y la acción de la gente puede impactar en el logro de metas. Identifica cuáles son las áreas de tu vida en dónde estás dispuesto a tomar acción para poder avanzar hacia tus metas.

Recuerda: Sin poner esfuerzo, nada va a suceder en la vida. Las bendiciones de Dios empiezan con la voluntad de una persona de escuchar la Palabra de Dios y después de esto, actuar de acuerdo a ella, sobre pasando sus limitaciones.

Lo único que tenemos es el hoy. 
¡Toma las oportunidades para avanzar hacia el futuro!

 
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