La vida no se trata de nuestra existencia; se trata de nuestras contribuciones. La pregunta que todos debemos hacernos es qué tipo de contribución estamos haciendo con nuestras vidas en el mundo en que vivimos. Tenemos que asegurarnos de que nuestra luz brilla constantemente trayendo honor al Señor a través de nuestros comportamientos cotidianos, acciones y actitudes .

Nuestro caminar con el Señor debe ser nuestra prioridad número uno cuando se trata de contribuir a la sociedad en general, y cada paso que damos en nuestra vida cotidiana debe sembrar la semilla del  significado y la inspiración a aquellos que entran en contacto con nosotros.

Nuestro caminar con Dios puede ser nuestro testimonio, y puede tener un impacto en los que nos rodean. Lo único que Enoc tenía cuando caminaba con Dios era su testimonio que agradó a Dios.

Vamos a ser más conscientes de cómo andamos entre nuestros compañeros, amigos y familia, porque es la forma en que vivimos, no lo que decimos lo que hará una diferencia en las vidas de otros.

Es cómo salimos - y no como entramos - lo que la gente recuerda mucho después de que nos hayamos ido.

Tu amigo,

Randy Morrison    
www.randymorrison.org  
1. Centrado en Dios

No vamos a encontrar la verdadera realización hasta transformamos del egocentrismo al Dios-centrismo. Las personas egocéntricas están ensimismadas e interesadas por la búsqueda de sus mejores intereses en todas las situaciones. Por otro lado, las personas centradas en Dios se mantienen firmes en quiénes son en el Señor. Las personas centradas en Dios caminan con confianza al paso del plan del Señor para sus vidas, y disciernen que el Señor sabe lo que es lo mejor para sus vidas sobre lo que les da ventaja inmediata o de corto plazo. La humildad es una cualidad de las personas centradas en Dios. Cuando Dios está en el centro de nuestra vida, las recompensas y los beneficios obtenidos serán siempre eternamente satisfactorios.


Recuerda: Ser egocéntrico puede ser devastador para nuestro caminar con Dios; El egocentrismo aleja la misma presencia de Dios en nuestras vidas.

Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a:
2. Relación con Dios

Tenemos que evaluar nuestra relación con Dios, a fin de determinar la calidad de nuestro caminar con Él en la vida. Todo comienza con nuestra fe al confiar en la capacidad de Dios para hacer lo que Él prometió que haría en nuestras vidas. Estamos diseñados para vivir nuestras vidas por fe, y no por los sentimientos. No podemos decir que tenemos una relación con Dios sin la evidencia de nuestra fe en Su Palabra. Nuestra fe será perceptible cuando pongamos la Palabra de Dios en acción en nuestras vidas.

Recuerda: Vivir por fe es el único medio para experimentar una vida productiva que es agradable a Dios. El mayor placer para Dios es cuando nos atrevemos a creer en su capacidad y habilidad. Su mayor dolor es cuando dudamos de su capacidad y poder.

Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a:
3. Caminando por fe

Las bendiciones de Dios están sólo donde Dios nos asigna. Esto nos obliga a caminar con Dios basados en la fe que es activada por la Palabra de Dios. La fe es un requisito indispensable cuando se trata de trabajar con Dios.
Hebreos 11:6 Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe, y que sabe recompensar a quienes lo buscan. (RVC)

Recuerda: La calificación para agradar a Dios es una vida de vida de fe. Nuestra vida de fe nos llevará a experimentar las bendiciones de Dios de muchas maneras poco comunes.

Lee, reflexiona y piensa de acuerdo a:
 
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