¡Vamos a llegar a ayudar a alguien esta semana! Nuestros esfuerzos deben ser sinceros, incluyendo a todas las personas y construídas en las promesas de la Palabra de Dios. Cuando llevamos a cabo actos desinteresados de bondad, atraemos la atención del Señor.
 
La vida nunca se trató de nosotros; la vida fue diseñada para tratarse de los demás. Dado que hemos sido transformados por el Evangelio del Reino de Dios, ahora tenemos la responsabilidad de asegurarnos que esto les suceda a los demás. Cuanto más servimos, más nos acercamos a la plenitud.
 
A medida navegamos a través de este laberinto de la vida, estamos a salvo y seguros en las manos del Señor. Ante esto, debemos estar dispuestos a lanzar un salvavidas a otros que lo necesitan en la misma marea. Cuanto más hacemos una diferencia en las vidas de otros, más seremos transformados. La pregunta que debemos hacernos es: "¿En la vida de quién vamos a hacer una diferencia esta semana?"
 
Tu amigo,
 
Randy  Morrison 
www.randymorrison.org 
1. Encuentro con el Servicio
 
No estamos hechos para vivir una vida aislada. La inactividad, la pereza, y el aislamiento nos impiden la realización en la vida. Sabemos que nuestra relación con el Señor es firme cuando la pasión y la acción para servir es imparable. Nuestra dedicación a servir a Dios y a los demás es una cualidad vital para integrarse en nuestra vida cotidiana. También debemos permanecer firmemente respetuosos frente a Dios y todos aquellos en su Reino. Cuando estas cualidades vienen del corazón, el Señor va a tomar nota y hara que tengamos conocimiento de su presencia..

Recuerda: Una visita divina es una manifestación sobrenatural de un encuentro Divino que va más allá de la capacidad humana. La grandeza aumenta su valor a través del servicio. 
 
Lee, reflexiona y actua de acuerdo a: 
Hechos 10:1-4 
2. Dar generosamente
 
Todo comienza desde el corazón. Dar refleja nuestra entrega al Señor. No hay nunca un momento o temporada para que dejemos de dar generosamente al Señor, así como a otras personas que lo necesitan. Sacrificar nuestro tiempo, nuestros dones y recursos para ayudar a otros en tiempos difíciles es un reflejo de nuestra voluntad de servir más allá de nuestra necesidad inmediata de auto-beneficio personal. Si bien esto puede ser difícil, estos son los tiempos de la verdadera generosidad y caminar en la fe. Cuanto más damos de nuestro corazón, más nos encontraremos puertas de oportunidad que empiezarán a abrirse.
 
Recuerda: La generosidad siempre abre las puertas a la abundancia, que están normalmente cerradas.

Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a: 
Proverbios 11:24-25 
 
3. Oración Constante
 
Orar con fe abre un espacio entre el cielo y la tierra para que Dios pueda cumplir sus promesas en nuestras vidas. La oración debe ser una parte consistente y natural de nuestra vida cotidiana. La oración no debe ser una decisión forzada que tenemos que tomar cada día. Nuestro tiempo de oración es un momento crucial en el que la fe responde a las exigencias de Dios.

Cuando permanecemos cimentados en nuestra fe y nuestro amor por servir a los demás sigue siendo una prioridad en la vida, el poder y la consistencia de nuestras oraciones serán incalculables.
 
Recuerda: El La oración es la llave que abre el cielo e influye en las cosas de la tierra. La oración es una forma de recordar a Dios de sus promesas a su pueblo.  
 
Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a: 

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