Independientemente de lo que estamos pasando, podemos sostenernos en nuestra fe en el Señor para poder ver a través de ella.

Aunque el Señor es la fuente para cubrir todas nuestras necesidades, también experimentaremos la necesidad de ayuda en varias áreas a lo largo de nuestra vida. Esto nos obliga a asumir nuestra responsabilidad personal para calificar nuestra vida para obtener ayuda. Una vez que esto sucede, la ayuda será fácil de alcanzar.

Las soluciones a todos los problemas están entretejidas a lo largo de la Palabra de Dios. Aunque los problemas que enfrentamos en la vida pueden no ser culpa nuestra, sigue siendo nuestra responsabilidad el tomar medidas para resolverlos.

Cuando nuestra relación con el Señor es sólida, la puerta del autoempoderamiento y de las oportunidades estará abierta. La responsabilidad de empoderamiento siempre está en nosotros. A medida que nos centramos esta semana en lo que Jesús hizo por nosotros en la Cruz y por su resurrección, seamos agradecidos por su ayuda con la mayor necesidad en nuestra vida: nuestra salvación eterna.
 
Tu amigo,
 
Randy  Morrison 
www.randymorrison.org 
1. Pagar el precio

 

Sin una relación continua con el Señor, no estamos calificados para recibir el nivel de ayuda necesario para ir más allá de nuestra situación actual. Cuando tratamos de navegar en medio de los problemas de la vida, únicamente desde una base emocional, seremos incapaces de pagar el precio que es necesario ir más allá de la norma. Sin la guía del Espíritu Santo, no tendremos las habilidades necesarias para sobrellevar nuestro viaje de la vida. Para cualquier cosa que queramos lograr, tenemos que estar dispuestos a hacer ajustes, pagar los precios y hacer sacrificios necesarios. 
 
Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a:   
 2. Descalificado: No elegible y sin derecho

Cuando estamos descalificados para obtener ayuda, significa que nosotros no somos elegibles o no tenemos derecho a ello. Todos necesitamos ayuda en la vida y todos necesitamos a alguien que nos ayude. Nuestra relación con el Señor debe ser lo predominante y debe ser sólida. Sin esta relación, tres debilidades nos descalifica para obtener la ayuda que necesitamos. Una de ellas es nuestra falta de voluntad para aprender nuevas ideas y conocimientos, aun cuando la evidencia nos muestra que lo que sabemos no está actualizado. 
La segunda debilidad que nos descalifica para recibir la ayuda que necesitamos es el fabricar continuamente excusas para los errores por los cuales somos claramente responsables La tercera debilidad que nos descalifica para obtener ayuda es nuestra falta de voluntad para aceptar soluciones bíblicas para nuestros problemas.
 
Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a:  

2 Reyes 5:1-14

3. Calificando para la calidad
 
Estar calificado para el nivel de calidad de ayuda que necesitamos en la vida requiere de un profundo reconocimiento de nuestra responsabilidad. Esto no es simplemente un nivel esporádico de auto-responsabilidad; se requiere el empoderamiento personal esté constantemente apoyado por los principios del Reino de Dios. Entre las  exigencias requeridas para tener derecho a esta ayuda en la vida, incluye el reconocimiento de que la realidad de la situación o problema existe, el reconocimiento de que no podemos ayudarnos a nosotros mismos y nuestra voluntad de aceptar la responsabilidad personal de nuestros problemas. 
 
Recuerda: La mentira más grande que existe es la que nos decimos a nosotros mismos. Mientras sigamos culpando a otros y coloquemos la responsabilidad de nuestros problemas en los demás, nunca vamos a tener control de nuestra vida. Siempre vamos a auto-sabotearnos  
y descalificarnos de la ayuda que necesitamos.
 
Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a:   

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