¿No te parece increíble que podamos soñar y llegar a vivir ese sueño, aunque parezca imposible? Ninguno de nosotros debería dejar este planeta sin que nuestros talentos se vean transformados a capacidades llenas de soluciones ilimitadas, ideas e inventos.

La vida no fue diseñada para vivirla solos. Cuando nuestra relación con Dios es inquebrantable, nuestro enfoque no se desvía. Si Dios es nuestro guía, y tenemos una fe inquebrantable, nuestros sueños se vuelven realidad, pues Él puso ese sueño en nosotros.

Seamos socios activos y de tiempo completo, comprometidos con la búsqueda de nuestro sueño en esta vida. Si respondemos con pasión activa al llamado de Dios, nuestros sueños se convierten en realidad de una vez por todas.

Tu amigo,
 
Randy Morrison 
www.randymorrison.org
1. ¿Estás dispuesto?

Esta es una pregunta intencional que requiere una respuesta bien pensada. Nuestra respuesta, sea la que sea, provee información acerca de nuestro nivel personal de compromiso que tenemos para lograr que nuestros sueños se vuelvan realidad. Si no somos capaces de contestar esa pregunta con una fe inquebrantable y con una pasión que transforme las capacidades que Dios nos dio en herramientas para cambiar la vida, nuestros sueños se convertirán en ilusiones, en lugar de realidades.

Recuerda: Dios quiere que vivamos al nivel de nuestro potencial en el futuro, en lugar del nivel de nuestras circunstancias temporales.
   
Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a:
Génesis 15:1-6 
2. Está en nosotros

 

Todo lo que necesitamos ahora y en el futuro se encuentra dentro de nosotros, porque Dios nos creó con ese potencial. No vamos a construir nuestro futuro basados en lo que nos rodea exteriormente. Nuestra riqueza está en nuestro interior esperando a unirse al nacimiento de nuestros sueños. Podemos admirar los sueños de los demás, pero nunca vamos a lograr sus sueños. El único sueño que podemos lograr es el que se encuentra en nuestro interior. Desperdiciamos nuestro tiempo buscando lo que no tenemos, y todo esto causa que limitemos nuestra forma de pensar a las condiciones de nuestra realidad presente. Debemos enfocarnos en el tesoro de nuestro interior: el sueño de nuestro futuro.

Recuerda: Una promesa de Dios es una postal fotográfica del lugar en donde Él quiere que vivamos.

Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a:
Mateo 14:28
3. La verdad nace a la realidad
 
No vamos alcanzar la verdadera plenitud sin involucrar toda nuestra comprensión, expresión y aplicación de la Palabra de Dios a nuestra vida; La palabra también influye en las posibilidades de nuestro futuro. Por ejemplo, LOGOS, la Palabra escrita de Dios nos brinda conocimiento general acerca de los principios de Dios que necesitamos para nuestra vida cotidiana. Por otro lado, RHEMA, es la Palabra revelada de Dios basada en nuestra capacidad de actuar en fe. Para que nuestros sueños se conviertan en realidad, nuestra imaginación debe influenciar nuestras acciones al punto de cerrar la brecha entre nuestro sueño y la realidad, hasta que lleguen a ser uno mismo.

Recuerda: Debemos afinar nuestro enfoque en las siguientes áreas. Nuestro tiempo (Lo que nos prepara para ser una mejor persona en el futuro es el pasado y el presente). Nuestras relaciones (Se trata de las personas correctas cerca de nuestra vida). Nuestro conocimiento (Se trata de estar correctamente informados para ser la persona que soñamos ser).

Lee, reflexiona y actúa de acuerdo a:
Génesis 39
Lucas 1

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