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EL MENSAJE DE LA SEMANA: "SER, HACER Y TENER". Veamos el SER.
Antes de que podamos tener lo que sea que queramos; amor, paz, armonía, felicidad, abundancia, prosperidad, salud, bienes materiales, etc., primero tenemos que tomar acción, hacer las cosas necesarias que nos lleven a estar en propósito, cumpliendo la misión que nos fue encomendada. Y aún antes de poder hacer, lo primero es... "SER".
¿Qué clase de persona quieres ser, qué atributos, que carácter, qué sentimientos? ¿Quieres ser una persona amorosa, bondadosa, llena de paz, vivir en armonía? ¿Hacia dónde te diriges, cuál es propósito en esta vida, qué misión te ha encomendado Dios, la Inteligencia Universal, el Ser Supremo?
Hasta no responder a estas preguntas podrás encontrar la clase de persona que quieres Ser. Encontrando lo que tú quieres ser, como tú quieres ser, podrás determinar las acciones que debes tomar para llegar a tener todo lo que tú quieres en esta vida. Es decir, la felicidad y plenitud de la vida.
Todos estamos aquí y ahora, en este preciso momento, porque Dios, la Inteligencia Universal, el Ser Supremo, nos ha encomendado una misión, un propósito en esta vida. Nadie más la puede llevar a cabo más que nosotros. Y si no sabemos qué o cuál es esa misión, nuestra tarea es encontrarla.
Como quiera que sea, somos nuestras actitudes, las elecciones que hacemos a cada momento, nuestro carácter, como nos comportamos ante los demás, ante las situaciones que se nos presentan y cómo decidimos enfrentarlas. He aquí un relato que nos ilustra el "SER";
LA HISTORIA DE PEPE (Anónimo).
Pepe era el tipo de persona que te encantaría ser. Siempre estaba de buen humor y siempre tenía algo positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba como le iba, el respondía: "Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo".
Era un gerente único porque tenía varias meseras que lo habían seguido de restaurante en restaurante. La razón por la que las meseras seguían a Pepe era por su actitud.
Él era un motivador natural: si un empleado tenía un mal día, Pepe estaba ahí para decirle al empleado como ver el lado positivo de la situación. Ver este estilo realmente me causó curiosidad, así que un día fui a buscar a Pepe y le pregunté: No lo entiendo... no es posible ser una persona positiva ¡todo el tiempo! ¿Cómo lo haces?... Pepe respondió: "Cada mañana me despierto y me digo a mi mismo: Pepe, tienes dos opciones hoy: puedes escoger estar de buen humor o puedes escoger estar de mal humor." "Escojo estar de buen humor". "Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser una victima o aprender de ello. Escojo aprender de ello". "Cada vez que alguien viene a mí para quejarse, puedo aceptar su queja o puedo señalarle el lado positivo de la vida. Escojo señalarle el lado positivo de la vida".
Si, claro, pero no es tan fácil, protesté. "Sí lo es", dijo Pepe. "Todo en la vida es acerca de elecciones. Cuando quitas todo lo demás, cada situación es una elección". "Tú eliges como reaccionas ante cada situación, tú eliges como la gente afectará tu estado de ánimo, tú eliges estar de buen humor o mal humor". "En resumen, TÚ ELIGES COMO VIVIR LA VIDA".
Reflexione en lo que Pepe me dijo... Poco tiempo después, deje la industria hotelera para iniciar mi propio negocio. Perdimos contacto, pero con frecuencia pensaba en Pepe, cuando tenía que hacer una elección en la vida en vez de reaccionar contra ella. Varios años mas tarde, me enteré que Pepe hizo algo que nunca debe hacerse en un negocio de restaurante, dejó la puerta de atrás abierta y una mañana fue asaltado por tres ladrones armados.
Mientras trataba de abrir la caja fuerte, su mano, temblando por el nerviosismo, resbaló de la combinación. Los asaltantes sintieron pánico y le dispararon. Con mucha suerte, Pepe fue encontrado relativamente pronto y llevado de emergencia a una clínica. Después de ocho horas de cirugía y semanas de terapia intensiva, Pepe fue dado de alta, aun con fragmentos de bala en su cuerpo. Me encontré con Pepe seis meses después del incidente y cuando le pregunté como estaba, me respondió: "Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo".
Le pregunté que pasó por su mente en el momento del asalto. Contestó: "lo primero que vino a mi mente fue que debí haber cerrado con llave la puerta de atrás. Cuando estaba tirado en el piso, recordé que tenía dos opciones: podía elegir vivir o podía elegir morir. Elegí vivir". "¿No sentiste miedo?" le pregunté. Pepe continuó: "Los médicos fueron geniales. No dejaban de decirme que iba a estar bien. Pero cuando me llevaron al quirófano y vi las expresiones en las caras de los médicos y enfermeras, realmente me asusté. Podía leer en sus ojos: "es hombre muerto."
Supe entonces que debía tomar una decisión. "¿Que hiciste?" pregunté. "Bueno, uno de los médicos me preguntó si era alérgico a algo y respirando profundo grité: - "Sí, a las balas" - Mientras reían, les dije: "estoy escogiendo vivir, opérenme como si estuviera vivo, no muerto".
Pepe vivió por la maestría de los médicos, pero sobre todo por su asombrosa actitud. Aprendió que cada día tenemos la elección de vivir plenamente, la ACTITUD, al final, lo es todo.
Autor desconocido.
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