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FELICIDAD Y PLENITUD
...Y es que Ricard no es ajeno a nada de esto: hijo del miembro emérito de la academia francesa Jean François Revel, Ricard no se dejó deslumbrar por el ateísmo ilustrado de su padre, ni por su fe de nacimiento; tampoco sus estudios de genética celular en el Instituto Pasteur le trajeron la satisfacción deseada.
Con el mundo a sus pies y a punto de convertirse en una eminencia científica, un buen día decidió que ése no era el rumbo que él quería para su vida. Se fue al Himalaya, adoptó el celibato y la pobreza de los monjes, aprendió a leer el tibetano clásico e inició una nueva vida desde cero.
La causa hay que buscarla en otro lado, dice el jefe del estudio, Richard J. Davidson, y no es ningún misterio ni gracia divina: Se llama plasticidad de la mente. Es la capacidad humana de modificar físicamente el cerebro por medio de los pensamientos que elegimos entretener.
Resulta que al igual que los músculos del cuerpo, el cerebro desarrolla y fortalece las neuronas que más utilizamos. A más pensamientos negativos, mayor actividad en la córtex derecho del cerebro y en consecuencia, mayor ansiedad, depresión, envidia y hostilidad hacia los demás.
En otras palabras: más infelicidad auto generada. Por el contrario, quien trabaja en pensar bien de los demás y ver el lado amable de la vida, ejercita el córtex izquierdo, elevando las emociones placenteras y la felicidad.
Ricard advierte que no se trata de decidir ver la vida en rosa de un día para otro, sino de trabajar sistemáticamente en debilitar esos músculos de infelicidad que tanto hemos fortalecido creyéndonos víctimas del pasado, de los padres o del entorno, y paralelamente, comenzar a ejercitar los músculos mentales que nos hacen absoluta y directamente responsables de nuestra propia felicidad (M. Ricard, En defensa de la felicidad, Ed.Urano).
Al final, los resultados del estudio de nuestra civilización consumista donde el Prozac se vende cuatro veces más que el Viagra- confirman, ahora sí con pruebas científicas en mano, lo que humanistas y profetas de todas las épocas han venido diciendo ...sin que los científicos materialistas les dieran ni un mínimo de crédito...
Ricard admite que su camino no es más que uno entre muchos, Pero advierte que ser feliz necesariamente sucede al dejar de culpar a los demás de nuestra infelicidad y buscar la causa en nuestra propia mente.
Presentación original cortesía de Carlos Rangel, Santiago de Querétaro, México Nov.2007
En resumen -
- La felicidad es un asunto del espíritu:
- La felicidad no es un regalo, tú la creas. Disfruta de lo que haces o haz lo que disfrutas. Un cambio de actitud podría ser todo lo que necesitas.
- Ser feliz es una decisión. No debemos esperar a que algo suceda para ser felices. Podrás ser feliz tanto como te decidas a serlo.
- Lo que vives aquí y ahora es lo que cuenta. El pasado, ya pasó, y el futuro no ha llegado. Sólo tienes el "Hoy" para ser feliz.
- Si no aprendes a ser feliz con lo que tienes, nunca tendrás suficiente, siempre estarás buscando algo más.
- No hay nada que te haga más feliz que el hacer felices a otros. No busques que lo sepan, que lo aprecien o que te den las gracias, simplemente hazlo.
- Sé feliz, te lo mereces. Dios quiere que seas feliz: "Yo he venido para que tengan vida; y para que la tengan en abundancia"; Mateo 10:10
- Mantén siempre una actitud de agradecimiento por lo que ya tienes, pero sobre todo por las bendiciones de que serás objeto. Agradecer de antemano lo que esperas, denota certidumbre, y eso, es fe aplicada.
- Y recuerda que tu éxito se mide no por tus posesiones materiales, sino por la felicidad que inspiras en otros y qué tan contento estás con tu vida en todo momento.
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