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FELICIDAD Y PLENITUD
Todos estamos en la búsqueda; de ser felices, de vivir en paz, de tener cosas materiales, la pareja perfecta, de un buen trabajo bien remunerado y en fin, de tener todo lo bueno en la vida. Y con ese afán vamos por la vida esperando que llegue el momento en que podamos ser felices y se nos va la vida... en espera del momento que nunca llega.
Vamos a tratar el tema de la felicidad en los siguientes boletines con pensamientos propios, así como de otras personas cuyas reflexiones nos ayudan a tener otra perspectiva sobre la felicidad y la vida. El primero habla precisamente...
Felicidad... ¿Después? Autor desconocido.
Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después...
Después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro. Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños. Después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar. Pensamos: Después seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro cónyuge le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos.
La verdad es que "NO HAY MEJOR MOMENTO PLARA SER FELIZ QUE AHORA MISMO".
Si no es ahora, ¿Cuándo? La vida siempre estará llena de luegos, de retos de después. Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas. No hay un después, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es AHORA.
Atesora cada momento que vives y recuerda que el tiempo no espera por nadie.
Así que deja de esperar hasta que termines la universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta que pierdas kilos de peso, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño, el invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente éste ¡PARA SER FELIZ!. La felicidad es un trayecto, no un destino.
Anónimo.
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