¿Por qué establecemos metas que, en la mayoría de los casos, no cumplimos o cumplimos a medias? Para llegar a cumplir todas las metas que queramos es necesario reflexionar más a fondo en cuanto a por qué estamos aquí en esta vida.
Todos y cada uno de nosotros tenemos una misión por la cuál hemos llegado aquí. Encontrar nuestro verdadero propósito es la más alta prioridad que tenemos. Debemos buscar con ahínco eso que le dará plenitud a nuestras vidas.
La semilla de lo que siempre hemos querido hacer fue sembrada por nuestra Divina Presencia. Una vez que a través de la reflexión encontramos nuestra verdadera razón de ser, estaremos en camino de cumplir metas congruentes con nuestra misión y todo lo demás se nos dará por añadidura ¿Qué más podemos pedir?
Cuando ya sabemos cuál es nuestra razón de ser en esta vida, es como tener un faro que alumbra nuestro camino, guiándonos en pos de una vida plena, sirviendo con amor a nuestros semejantes. Es así como en sincronía llegan a nosotros amor, paz, armonía, abundancia, prosperidad, salud y felicidad.
Vivimos plenamente cuando estamos en nuestro propósito y nada nos falta. Dios, en su sabiduría infinita, nos lleva a servir a los demás haciendo lo que más nos gusta "Para que tengamos vida y la tengamos en abundancia" Juan 10:10.
Así, nos damos cuenta de que para tener logros, primero tenemos que saber qué es lo que queremos y con demasiada frecuencia no logramos cosas o no llegamos a nuestro destino porque no sabemos bien qué queremos lograr o a dónde queremos llegar. Dios, La Vida, La Inteligencia Universal no va a otorgarnos ¡lo que nosotros mismos no sabemos qué es!
Este es nuestro primer paso, saber cuál es nuestra misión en esta vida y vivir en propósito.