 AUTOESTIMA 7a Parte
Yo Soy Yo. Mi declaración de Autoestima. (Por Virginia Satir) En todo el mundo no hay nadie como yo. Hay personas que tienen algo en común conmigo, pero nadie es exactamente como yo. Por lo tanto, todo lo que surge de mí es verdaderamente mío porque yo sola lo escogí. Soy dueña de todo lo que me concierne: Mi cuerpo, incluyendo todo lo que hace; Mi mente, incluyendo todos sus pensamientos e ideas; Mis ojos, incluyendo las imágenes de todo lo que contemplan; Mis sentimientos, sean lo que sean... ira, gozo, frustración, amor, desilusión, entusiasmo; Mi boca, y todas las palabras que de ella salen, corteses, tiernas o ásperas, correctas o incorrectas; Mi voz, fuerte o suave, y todas mis acciones, ya sean para otros o para mí misma. Soy dueña de mis fantasías, mis sueños, mis esperanzas, mis temores. Soy dueña de todos mis triunfos y logros, de todos mis fracasos y errores. Como soy dueña de todo mi yo, puedo llegar a conocerme íntimamente. Al hacerlo, puedo amarme y ser amistosa conmigo en todo lo que me forma. Puedo así hacer posible que todo lo que soy trabaje para mi mejor provecho. Sé que hay aspectos de mí misma que me confunden, y otros aspectos que no conozco. Pero mientras siga siendo amistosa y amorosa conmigo misma, valiente y esperanzada, puedo buscar las soluciones a los enigmas y los medios para llegar a conocerme mejor. Como quiera que me vea o escuche, lo que sea que diga o haga, piense lo que piense y sienta lo que sienta en un momento dado, soy yo. Esto es auténtico y representa donde estoy en ese momento. Más tarde, cuando reviso como me veía y escuchaba, qué dije y qué hice, qué pensé y qué sentí, quizá algunas piezas no encajen. Puedo descartar lo que no encaja y conservar lo que demostró que si encaja, e inventar algo nuevo para aquello que descarté. Puedo ver, oír, sentir, pensar, decir y hacer. Tengo las herramientas para sobrevivir, para estar cerca de otros, para ser productiva, y para darle sentido y orden al mundo de gente y cosas que me rodean. Soy dueña de mí misma, Y por ello puedo construirme. Yo soy yo y estoy bien. Virginia Satir |