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TOMANDO ACCIÓN
Es de esperarse que tú, al estar leyendo este boletín semanal, eres una persona en busca de una mejor calidad de vida y que le dedicas tiempo a hacer afirmaciones, oración científica, tratamientos y meditación. Puede ser que a pesar de todo esto aún no logres los objetivos que te has propuesto, lo cual puede ser muy frustrante. Algo que puede estar fallando es el no estar enfocándonos en un mismo objetivo, en no ser constantes en eso que queremos establecer como nuestra intención. Es decir; tal vez si hacemos oración, afirmaciones, tratamientos y meditación, pero sin darnos cuenta estamos cambiando nuestros objetivos. Como decíamos anteriormente, si nosotros mismos no sabemos exactamente qué queremos, el Universo nos seguirá esperando hasta que definamos qué es realmente lo que queremos. A manera de ejemplo; podemos estar pidiéndole más dinero al Universo, pero ¿para qué? Lo que queremos en el fondo es en realidad lo que se adquiere con el dinero, no el dinero en sí. En un momento dado tal vez queremos un auto de "X" marca, de tal modelo, de tal color, etc., para después cambiar y pedir uno diferente. La pregunta sigue siendo; ¿Qué queremos en realidad? Debemos ser específicos y detallados. No podemos pedirle al Universo, a Dios, al Ser Supremo "una casita". ¿Dónde, de qué tamaño y estilo, etc.? El Universo, Dios, el Ser Supremo nos da libre albedrío para escoger. En cierta ocasión, un individuo acudió a una reunión y le encantó la casa donde ésta se llevó a cabo. El individuo tenía los medios y por lo general lograba lo que se proponía. Al final de la reunión se acercó a la dueña y le preguntó que si estaría dispuesta a venderle la casa, a lo cual ella contestó que adoraba su casa y nunca la vendería. El individuo sabía que el que persevera alcanza y tiempo después fue a visitar a la dueña de la casa y una vez más ella le reiteró que jamás vendería su casa. Él modificó su forma de pedir al Universo y comenzó a pedir que las cosas se le dieran en amor, paz, felicidad y armonía para todos los involucrados. Poco después recibió una llamada de la dueña de la casa y le dijo que a poca distancia de la casa en cuestión se había desocupado una casa del mismo modelo y se encontraba a la venta, con la ventaja que al estar desocupada ya, él podría arreglarla y decorarla a su gusto y mudarse cuando él quisiera. Siempre que pidamos algo al Universo debemos hacerlo buscando el bien para todos los involucrados y sin perjuicio de nadie. El Universo se volcará en nuestra ayuda y nos proporcionará siempre algo similar o mejor de lo que nosotros esperamos. El ser específicos es, no para el Universo que sabe mejor que nosotros lo que más nos conviene, sino para nosotros estar seguros de lo que queremos.
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