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TOMANDO ACCIÓN
Como decíamos en el boletín anterior, son nuestros sentimientos, un pensamiento que genera una imagen, los que al vibrar con mayor o menor intensidad, actúan como un imán y nos atraen personas, cosas, situaciones y circunstancias a nuestro entorno y a nuestra vida, cuya rata vibratoria es de la misma intensidad.
Cuando nuestros pensamientos se dan sin ningún control u orientación de nuestra parte, éstos se darán al azar y de acuerdo a nuestra forma acostumbrada de pensar. Así que no debe de sorprendernos la clase de circunstancias que estamos viviendo. Nuestros pensamientos + imagen + emoción = sentimientos.
Dice Buda:
"La mente precede a todo. Si uno habla o actúa con una mente impura, el sufrimiento sigue como la rueda de la carreta que sigue a la pisada del buey.
La mente precede a todo. Si uno habla o actúa con una mente pura, la felicidad sigue, como la sombra que nunca se aleja."
Debemos de dirigir nuestros pensamientos en dirección de nuestros sueños, de nuestras aspiraciones, de nuestros más preciados deseos. Pero no a ratos sí, y a ratos no, sino constantemente. Hay que tener en mente todo el tiempo hacia dónde queremos ir como el faro que guía a la embarcación a puerto seguro.
Al hacer esto, le estamos dando a nuestra mente la intención que tenemos y es el poder de la intención lo que nos llevará a logros que jamás hubiésemos imaginado. El Universo se volcará a favor nuestro aportándonos personas, recursos y situaciones para hacer realidad todo lo que pongamos en nuestra mente.
Recordemos que la Ciencia Cuántica ha demostrado ya el poder de nuestra mente sobre la materia física a través de experimentos rigurosamente científicos. En los boletines anteriores sobre el tema de: "Ya es Tiempo", expusimos las ideas de grandes filósofos y expertos en Desarrollo Humano que afirman esta verdad.
Así mismo dimos ejemplos de experimentos llevados a cabo que demostraban cómo el sentir (vibraciones) de los sujetos participantes alteraban las muestras de su propio ADN extraído y colocado hasta una distancia de 80 kilómetros. No había dilación en el tiempo a pesar de la distancia.
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