"YA ES TIEMPO"

Muchos de nosotros ya estamos convencidos del poder de la mente sobre la materia, y no estamos hablando de trucos de magia o de exhibiciones espectaculares para impresionar a la gente, sino de algo mucho más trascendente: gobernar sobre nuestra propia vida, decidir nuestro destino.
El creer en lo que se ha venido diciendo durante toda la existencia, hasta ahora ha venido siendo un acto de Fe. De acuerdo al diccionario: La Fe es una creencia en algo que no está confirmado por la experiencia propia. La creencia en una cosa no basada en evidencias o argumentos racionales. La confianza en las afirmaciones de otro; una luz y un conocimiento sobrenatural con que, sin ver, se cree lo que Dios dice y la Iglesia propone.
La Fe no es algo físico o material y más allá de lo intelectual es un sentimiento. Es decir, un pensamiento, que, aunado a una emoción nos da ese sentimiento. Así también el temor es un sentimiento. De hecho la Fe y el temor son el mismo sentimiento, pero en polos opuestos.
Si pusiéramos una escala con diferentes gradaciones, en un polo estaría la Fe y en el otro extremo estaría el temor. Pregúntense cada uno de ustedes; ¿En qué punto de la escala se encuentran? No podemos generalizar. Va a variar dependiendo del aspecto que estemos tratando. ¿De Dios, de mí, de mis semejantes, de mis proyectos y metas, del diario acontecer?
Me encanta el pensamiento que dice: "Tocó el temor a la puerta. Salió a abrir la fe y no había nadie".
"Siente el pensamiento, piensa el sentimiento."; Miguel de Unamuno.
La Biblia nos dice: "Todo es posible para el que cree"; San Marcos 9:23.
"Por tanto os digo que todo lo que pidiereis en oración, creed que lo recibiréis, y os vendrá"; San Marcos 11:24.
Y mi cita favorita - "Es pues la Fe la certeza de lo que se espera; la convicción de lo que no se ve"; Hebreos 11:1
"Las obras que yo hago, ustedes también las harán, y aún mayores"; San Juan 14:12
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