"TENER FE"
Cuando
la creencia se vuelve conocimiento, entonces es verdadera Fe. Tú sabes que el
sol saldrá mañana. El que nos toque verlo salir es una creencia. Sin embargo
cuando creemos de verdad, esto es conocimiento.
Si
pusiéramos una línea y en un extremo de ésta, colocáramos el temor, y en el
otro extremo colocáramos la Fe, ¿En qué lugar de la línea estaríamos nosotros?
¿Qué tanto nos inclinamos hacía el temor o que tanto nos inclinamos hacía la
Fe?
Con
pensamientos positivos, afirmando siempre sobre la bondad, el amor, el
bienestar, la belleza, etc., nos iremos inclinando cada vez más hacía el lado
de la Fe. Una vez que estamos en el lado de la Fe, ésta se afianza y entonces,
todo lo que deseamos se nos da. Porque más que una creencia, es un
conocimiento.
Aquello
que pedimos en oración con verdadera Fe (conocimiento), nos es otorgado, y
siempre será lo que pedimos o algo mejor. Dios sabe qué es lo que más nos
conviene, lo que es mejor para nosotros y cuál es el momento más oportuno.
Una
mujer no puede estar un poco embarazada, así mismo, una Fe real, no lo es a
medias, o se tiene o no se tiene. Y cuando se tiene, no hay dudas, no hay
incredulidad, no hay temor. Nos sentimos en paz, tenemos confianza en Dios, en
la vida, en nuestros semejantes, y en nuestro poder de crear.
Podemos
trabajar paso a paso para lograr esa Fe real. Primero: Cada vez que tengamos un
deseo de que algo se nos dé, ya sea de lograr algo, tener salud, prosperidad,
armonía en nuestras relaciones, etc. debemos estar bien seguros de lo que
queremos. No se nos va a dar nada mientras estemos cambiando de opinión.
Segundo:
Una vez que sabemos bien qué es lo que queremos, imaginémonos en la pantalla de
nuestra mente, cómo sería el tener o lograr lo que estamos pidiendo, cómo nos
sentiríamos, qué emociones vibrarían
dentro de nosotros... ¿Gozo, alegría, paz, amor, bienestar, felicidad?
¿Cuáles,
o qué combinación de estos sentimientos estarían vibrando dentro de nosotros?
El tercer paso sería mantener esa imagen y esos sentimientos siempre presentes,
como un faro que alumbra el sendero hacía ese bien que deseamos.
El
cuarto paso sería que cada vez que surgiera algún temor o duda, lo desecháramos
de inmediato volviendo nuestros pensamientos hacía la imagen y sentimientos de
tener lo que hemos pedido. Esa es la batalla que tenemos que librar cada vez
que surjan pensamientos negativos.
No
importa cuánto te esfuerces para obtener lo que quieres, mientras tengas dudas,
temor o incredulidad, no se dará. Los obstáculos que ves son los monstruos que
aparecen en tu camino cuando quitas la vista de tus objetivos.
Manteniendo esa imagen y sentimientos bellos que surgen
cuando logras tu objetivo, cuando obtienes tus deseos, esa constancia es precisamente
lo que hace que en el momento más oportuno se dé el objeto de tus oraciones. "Por tanto os digo que todo lo que pidiereis
orando, creed (sabe) que lo recibiréis, y os vendrá".