
Ocupación:
La ocupación deriva del positivo, es abordar la
resolución de algún problema o la materialización de algún proyecto. Dentro de
la ocupación se mezclan los sueños, deseos, e intenciones que se convierten en
el motor impulsor que dirige al éxito.
Quien se ocupa, fluye, porque la mente esta puesta en la meta, en el éxito, en
solucionar, no hay bloqueos porque no hay miedos, estrés, ansiedad o
depresiones que detengan el proyecto porque la ocupación es también la certeza
de que se está procediendo de manera correcta. Al ocuparnos construimos, ya sea una solución o un proyecto, pero construimos.
Preocupación:
La preocupación deriva del negativo, no aborda la
solución del problema sino el miedo al fracaso, el miedo a que las cosas no
salgan bien. Cuando nos preocupamos bloqueamos, estancamos y no permitimos que
las cosas fluyan correctamente porque estamos trabajando en base al miedo, al
estrés, a la inseguridad y nuestra mente está fija en todas las imágenes que
implican atrasos, complicaciones, fracaso, etc.
La preocupación no sabe de
solucionar un problema, más bien crea el problema, porque la mayoría de las
preocupaciones no se basan en la realidad, se basan en suposiciones que no
sabemos si ocurrirán.
La preocupación nos absorbe tiempo y energía que le
restamos a la construcción real de proyectos o soluciones. Al preocuparnos destruimos, porque si sus bases parten del negativo, tendrá un
final negativo.
¿Qué te preocupa? Acorde a este tema, vale la pena reflexionar lo siguiente:
Expertos en desarrollo humano hicieron una encuesta respecto a los problemas
que aquejan a la mayoría de la gente, obteniendo los siguientes resultados:
El 40% de mis preocupaciones nunca ocurrirán, ya que la
ansiedad es un producto de una mente cansada. El 30% conciernen a decisiones
pasadas que ya no pueden ser alteradas. Un 12% se centra en críticas,
principalmente falsas, hechas por personas que se sienten inferiores, 10% conciernen a mi salud, que empeora mientras me preocupo y tan solo un 8%
son "legítimas". Porque la vida tiene problemas reales, que pueden
ser afrontados una vez que he eliminado las preocupaciones superfluas.
La energía es como el dinero, hay que saberla invertir para crecer... ¿En qué
inviertes tú, tu energía? si analizas esta pregunta entonces podrás responder
porque muchos de tus proyectos se bloquean y no se logran concretar y entonces
podrás hacer una sabia elección: "ocuparte" o
"preocuparte".