...Luego
alguien dijo, dejemos que nuestras hijas aborten si quieren, y ni siquiera
tienen que decirles a sus padres.
Y
dijimos que estaba bien.
Luego
algunos de nuestros principales funcionarios públicos dijeron que no importa lo
que hacemos en privado mientras cumplamos con nuestro trabajo. Estuvimos de
acuerdo con ellos y dijimos: no me importa lo que nadie -incluyendo el
Presidente- haga en su vida privada mientras yo tenga un trabajo y la economía
esté bien.
Y
dijimos que estaba bien.
Luego
alguien dijo vamos a imprimir revistas con fotografías de mujeres desnudas y
decir que esto es una apreciación sana y realista de la belleza del cuerpo
femenino.
Y
dijimos que estaba bien.
Y luego
alguien más llevó más allá esa apreciación y publicó fotografías de niños
desnudos, llevándola aún más allá cuando las colocó en Internet.
Y
dijimos que estaba bien.
Ellos
tienen derecho a su libertad de expresión.Luego la industria de las diversiones dijo, hagamos shows por televisión
y películas que promuevan lo profano, la violencia y el sexo ilícito.
Y
dijimos que estaba bien.
Grabemos
música que estimule las violaciones, las drogas, los suicidios y los temas
satánicos.
Y
dijimos que estaba bien.
Y dijimos,
no es más que diversión, no tiene efectos negativos, de todos modos nadie lo
toma en serio, así que adelante.
Y
dijimos que estaba bien.
Ahora nos
preguntamos:
·
¿por
qué nuestros niños no tienen conciencia,
·
por
qué no saben distinguir entre el bien y el mal,
·
y
por qué no les preocupa matar a desconocidos, a sus compañeros de escuela, o a
ellos mismos?
Probablemente,
si lo pensamos bien y despacio, encontraremos la respuesta.
Todo tiene
que ver con que...
"LO QUE
SEMBRAMOS ES LO QUE COSECHAMOS".
