El poder de la Mente
La mente es muy poderosa, más allá de lo
que podemos imaginar, y lo importante es que lo es tanto para cuestiones
positivas, así como cosas negativas. He aquí un relato que nos ilustra como con
la mente podemos atraer hasta lo más desagradable si no cuidamos nuestros
pensamientos.
Congelado en un Vagón [Van Ekeren, 1988]
Se cuenta que Nick Sitzman, un hombre fornido
y grandulón trabajaba en los patios de los ferrocarriles. Nick parecía tenerlo
todo: un cuerpo fuerte y saludable, ambiciones, esposa y dos hijos, así como
muchas amistades. Sin embargo, Nick tenía un defecto; era notoriamente muy
preocupón. Se preocupaba por todo y siempre temía lo peor.
Un día de verano se les informo a los
trabajadores que podrían salir una hora más temprano para celebrar el
cumpleaños de uno de los supervisores. Accidentalmente Nick quedó encerrado en
un vagón refrigerador mientras el resto de los trabajadores se retiraba a celebrar
y descansar por el día. Nick se hundió en el pánico.
Golpeó las puertas y gritó hasta que
sus manos sangraron y su voz quedó ronca. Nadie lo escuchó. "Si no logro salir,
voy a morir congelado" pensó Nick. Quiso que su esposa y su familia supieran exactamente
que le había pasado, utilizó la navaja de bolsillo que siempre traía consigo y grabó
como pudo en el piso de madera. Escribió "Hace tanto frío que mi cuerpo se está
durmiendo, si tan solo pudiera dormir. Tal vez estas sean mis últimas
palabras".
A la mañana siguiente uno de los
equipos de trabajo abrió el vagón congelador y encontraron a Nick muerto. La
autopsia reveló que todos los síntomas físicos en su cuerpo indicaban que Nick
había muerto congelado. Sin embargo el vagón refrigerador no se encontraba
operando, ya que precisamente se encontraba ahí en el patio de los
ferrocarriles para su reparación. Y lo que es más, la temperatura ambiente del
vagón era de 12.5 grados centígrados.
Así
de poderosa es la mente, ¡para bien, o para mal!