Debido al
sinnúmero de caídas y fracasos que tenemos a través de nuestras vidas, dejamos
de intentar y nos vamos olvidando poco a poco de los sueños maravillosos que
tuvimos de pequeños. Aspiraciones de grandes cosas que nos impulsaban a seguir
adelante y triunfar, pero ahora nos conformamos con librar el día con día.
Sí
aprendemos como usar nuestra fuerza interior tenemos la oportunidad, si es que
la tomamos, de ver nuestros sueños cumplidos, de lograr nuestra más preciadas
aspiraciones. Podemos lograr todo lo
que sea si tenemos una imagen positiva
de nosotros mismos, un deseo intenso (sentimiento) y tenemos fe (convicción).
Ya convencidos de que con nuestra mente
podemos influir en la materia, de que nuestro sentir más profundo modifica
nuestro entorno y se manifiesta en nuestra vida aquello que son nuestras
creencias más profundas, podemos entonces proseguir a atraer hacia nosotros
aquello que tanto deseamos.
Si bien es cierto que podemos crear las
circunstancias que queremos vivir, también es cierto que eso hemos estado
haciendo todo el tiempo pero en forma inconsciente, dando rienda suelta a
nuestras emociones, reaccionando en lugar de razonando, cayendo en una espiral
vertiginosa, en un círculo vicioso y negativo.
Hay pasos que podemos tomar para revertir
este proceso que tanto nos perjudica y de ahora en adelante crear en forma
consciente y con conocimiento de causa cosas bellas, agradables, armoniosas en
una espiral ascendente, un círculo virtuoso, de tal manera que vivamos la vida
que siempre hemos querido tener.
Debemos partir de ciertas premisas: El
Universo es vasto, éste es abundante y no importa cuanto recibamos, siempre hay
más que suficiente para todos. De nada nos sirve pedir poco o algo pequeño
pensando que así no les quitamos a otros. Tampoco pidamos más de lo que
realmente necesitamos; ¿Por qué desperdiciar?
Nunca debemos buscar dañar o perjudicar a
otros. Al contrario, las cosas buenas que queramos, debemos desearlas para los
demás también. Tenemos que hacer el egoísmo y la envidia de lado. Al hacer
nuestras afirmaciones y tratamientos, debemos hacerlos con amor, en paz y armonía
con todo y con todos.
Ahora bien, muchas veces no logramos
avanzar en esta experiencia llamada vida, porque en el fondo no sabemos que es
lo que de verdad queremos de ella. Si nosotros mismos no sabemos a donde
queremos llegar, que vida queremos llevar, el Universo, Dios, el Ser Supremo,
no va a decidir por nosotros.
Se nos ha dado el Libre Albedrío y es
nuestros deber hacer uso de él. Así que tenemos que decidir que es lo que
queremos en esta vida, tomando en cuenta que el Universo se volcará en nuestra
ayuda para llevarnos a lograr nuestras más preciadas aspiraciones, nuestros más
grandes sueños, sin lugar a dudas.
Durante esta semana piensa y analiza no
solamente que es lo que quieres lograr en esta vida, sino también que es lo que
darás a cambio. Porque lo que tú des a la vida, ella te lo regresará
multiplicado. Toma en cuenta que nuestro mayor propósito en la vida es servir y
es sirviendo como encontramos la plenitud de la misma.