En los rollos del Mar Muerto, encontrados
en 1946, el manuscrito del profeta Isaías, el más completo e intacto, describe
las visiones de posibles futuros de acuerdo al científico Gregg Braden,
diseñador de sistemas y Geólogo en Jefe de Phillips Petroleum. A esto él le llama "El Efecto Isaías".
El Gran Código
Isaías reveló claves sobre nuestro papel en la creación. Entre ellas se
encuentran las instrucciones de un modelo "perdido" de orar que la ciencia
cuántica moderna sugiere que tiene el poder de sanar nuestros cuerpos, traer
paz duradera a nuestro mundo y, quizá, prevenir las grandes tragedias que
podría enfrentar la humanidad.
Nos dice Gregg Braden que existe un campo
de energía que conecta a toda la creación, presente en todas partes y en todo
momento. Esta energía no se
ve afectada ni por la distancia ni por el tiempo.
Así mismo, se dice que para los Esenios,
todas nuestras oraciones ya han sido contestadas. Toda posible solución,
cualquier resultado que pudiéramos concebir, ya han sido creados y se
encuentran en un estado latente, como una potencialidad, esperando a que se
manifieste por medio de nuestro pensamiento.
Se hizo un
experimento en el cuál se recogió una muestra de leucocitos (glóbulos blancos)
de varios donantes. Estas muestras se colocaron en una habitación con equipo para medir los cambios eléctricos.
El donante era colocado en otra
habitación y sometido a "estímulos emocionales" provocados por
vídeos que le generaban emociones. El ADN era colocado en un lugar diferente al
del donante, pero en el mismo edificio.
El donante y su
ADN eran monitoreados y cuando el donante mostraba alteraciones emocionales
(medidas en ondas eléctricas) el ADN
expresaba respuestas idénticas y al mismo tiempo. Los altibajos del ADN coincidieron
exactamente con los altos y bajos del donante.
Se quería saber
cuan lejos se podían separar al donante de su ADN y continuar observando ese
efecto. Pararon de hacer pruebas al llegar a una separación de 80 Kilómetros entre el ADN y su donante
y continuaron teniendo el MISMO resultado. Sin lapso y sin retraso de
transmisión.
El ADN y el
donante tuvieron las mismas respuestas al mismo tiempo. ¿Qué significa esto?
Gregg Braden dice que esto significa que las células vivas se reconocen por una forma de energía no reconocida con
anterioridad. Esta energía no se ve afectada ni por la distancia ni por
el tiempo.
Ya no es cuestión de suplicar para que algo se dé, sino de acceder a lo
que ya existe, por medio del sentimiento (Pensamiento + emoción = sentimiento).Este
sentimiento crea ondas eléctricas -
vibraciones, que viajan a través de este campo de energía, y se conectan
con el resto de la creación, manifestando el objeto de nuestros sentimientos,
para bien o para mal.