Si bien la mayoría de nosotros ya hemos intelectualizado
el hecho de que uno crea sus circunstancias, la vida que uno lleva, en la
realidad muchos aún no lo hemos interiorizado. Es decir; no
lo sentimos de corazón. Tal vez lo creemos pero no lo sabemos. Saberlo es
sentirlo.
Cuando ya hemos interiorizado el
conocimiento, lo sentimos en lo más profundo de nuestro ser y deja de ser algo
intelectual y entonces somos. Para tener, antes
tenemos que hacer, pero antes que nada, lo primero es SER y es cuando cualquier cosa que queramos ver manifestada en
nuestra vida se da automáticamente.
Ahora bien, si todavía no hemos manifestado
en el mundo físico nuestras más preciadas aspiraciones, es indicativo de que
aún hay duda en nosotros, tal vez
inconsciente, pero hay duda. No importa cuantos libros hayamos leído, cuantos
cursos hayamos tomado o a cuantas conferencias hayamos asistido, hay duda.
Puede ser que hagamos nuestras meditaciones
por la mañana y por la noche, que oremos, que hagamos afirmaciones, que hagamos
nuestros tratamientos y aún con todo esto no vemos la manifestación de nuestros
sueños. Esto nos puede llevar a la duda consciente y a la frustración, tal vez
hasta la desesperación.
Todas las herramientas como la meditación,
tratamientos, afirmaciones y oraciones no son más que eso, herramientas. Éstas
son para precisamente interiorizar el conocimiento de que somos co - creadores con Dios de nuestras
circunstancias, de nuestro entorno, de nuestra vida. No son en lo absoluto para
convencer a Dios.
Dios ya nos lo ha dado todo, todo, todo.
Existe ya todo aquello que pudiéramos desear, imaginar. Toda solución, toda
aspiración o deseo que nuestra mente sea capaz de concebir, existe ya en estado
latente esperando nuestra decisión. Como dice Deepak Chopra; "Una potencialidad
en el campo de todas las posibilidades".
No solamente tenemos que trabajar para
cambiar nuestra consciencia individual, sino también lo que albergamos en
nuestra mente de la consciencia grupal, familiar, de nuestro entorno en el que
nacimos, de nuestra raza. Para eso son las herramientas, y sin embargo a pesar
de tanto aprendizaje, dudamos.
Quizá, hoy en día nos llega algo que
pudiera auxiliarnos a interiorizar, más allá de todo lo que hayamos leído,
escuchado o visto. Algo que físicamente nos demuestra la realidad de que lo
que sea que estamos viviendo, nosotros mismo lo hemos creado, ya sin lugar a
dudas. Que somos co - creadores con Dios.
De hecho, todo el tiempo estamos creando nuestras
circunstancias, nuestro entorno, nuestras vivencias. Lo que sucede es que por
lo general lo hacemos en forma inconsciente, sin darnos cuenta, como si
anduviéramos a la deriva en alta mar. Ahora es tiempo de nosotros tomar el
timón y dirigir el barco, nuestro destino.