"El Impulso Divino - Intuición"
"EL
IMPULSO DIVINO - Intuición".
En todo
momento estamos tomando decisiones, sean éstas pequeñas, regulares o grandes.
Todas estas decisiones son las que nos llevan a vivir las circunstancias que
estamos viviendo, a ser lo que somos, a estar en donde estamos.
Si la
situación que estamos viviendo no nos gusta, debemos de preguntarnos, sin
recriminarnos, ¿Qué decisiones tomé, que no fueron las correctas y que me han
traído hasta aquí?, ¿A qué es a lo que no le hice caso y a qué sí?
Nuestras
creencias nos pueden llevar a tomar decisiones incorrectas. Así mismo podemos
tener toda la información necesaria y el tiempo suficiente para analizar dicha
información y aún así tomar la decisión errónea, o peor que eso, no tomar una
decisión. El temor nos evita decidir.
La
indecisión es peor que una mala decisión. Si tomamos una decisión inadecuada,
nos damos cuenta del error, y entonces podemos tomar acción correctiva o
simplemente seguimos adelante con nuestras vidas. La indecisión es en sí una
decisión; de seguir bajo las mismas circunstancias que nos aquejan.
Con la
indecisión seguimos padeciendo las consecuencias de no decidir y, sí finalmente
nos decidimos, muchas veces es demasiado tarde. ¿Qué debemos hacer entonces
para decidir correctamente, para salir de la indecisión?
Confiar
en nuestro Ser Interior. Comúnmente le llamamos "Intuición" a aquellas chispas
de inspiración que nos llegan cuando tenemos que tomar una decisión. Solemos
también llamarles "Corazonadas". A pesar de no tener toda la información, o el
tiempo de analizarla, algo en lo más profundo nos dicta la decisión a tomar.
¿Qué es
la intuición? Es nuestro Ser Interior que nos está orientando hacía las
decisiones correctas y que no siempre le hacemos caso. Todo el conocimiento en
la existencia se encuentra ya dentro de nosotros, en el subconsciente. Es
nuestro Ser Interior que nos facilita este conocimiento y en nosotros está hacerle caso.
Si
después de un tiempo prudente, no hemos llegado a una decisión, dejemos el
asunto en manos de Dios, nuestro Ser Interior. Olvidémonos del asunto por el
momento, relajémonos, y cuando menos lo esperemos tendremos la respuesta de la
decisión a tomar.
Aún cuando
en una emergencia, en que se necesita una decisión inmediata, lo mejor es
decidir, dejándonos llevar por lo que nos dicta el corazón y saldremos bien
librados. No así cuando nos dejamos llevar por el temor hacía una mala decisión
o a la indecisión.
En
situaciones normales, una vez que hemos invertido un tiempo prudente a la toma
de decisión, volvamos hacia nuestro interior en busca de la respuesta. En casos
de emergencia, basta con un instante que veamos hacia nuestro interior.
Como todo, con constancia, iremos aprendiendo a
hacerle caso a nuestra Intuición, en lugar de dejarnos llevar por el temor a una
mala decisión o a la indecisión. Recuerda que tu Ser Interior está siempre ahí
cuidando de ti, siempre que estés dispuesto a hacerle caso, a escucharlo.