"EL
IMPULSO DIVINO" continuación.
Todos y cada uno de nosotros, sin excepción,
tiene una misión aquí en esta vida. Nos la ha dado el Ser Supremo, la
Inteligencia Universal, Dios. Es nuestra razón de ser, aquí y ahora. Sin
embargo no siempre sabemos bien cuál es esa misión. O no estamos seguros, no
nos queda claro por qué estamos aquí en esta vida.
Como decíamos en el boletín anterior, en la
medida en que nos sentimos a disgusto con la vida que llevamos, los
contratiempos que parecen interminables, los conflictos constantes, todo eso
nos está impulsando a buscar un cambio de dirección. Es el "Impulso Divino" que nos está desviando
hacia el camino correcto.
Si en tu vida parece sólo haber obstáculos,
problemas, adversidad y contratiempos, éstos no solamente están ahí para
indicarte el camino correcto, sino que en la medida en que los resuelves te
enseñan lecciones invaluables. Están ahí para que aprendas y te encamines a
llevar a cabo la misión que te fue encomendada.
Esas lecciones, conforme las vas
aprendiendo, te han de servir en lo que es tu propósito por el cuál estás aquí,
en este momento, en este lugar, bajo estas circunstancias, con estas
relaciones. El plan Divino para ti es perfecto.
Date tiempo de reflexionar sobre tu papel
en este mundo y verás que tu vida tiene un sentido más amplio, una razón de ser
más plena de lo que tú te imaginas. Viviendo en propósito todo lo demás se te
da por añadidura; prosperidad, abundancia, salud, bienestar general, todo lo
que pudieras desear o necesitar.
"Viviendo en propósito, se encuentra la
plenitud de la vida"; VIVEDH.
En el momento en que encuentras la misión
que Dios te ha encomendado, ya no hay dudas, incertidumbre, sino plena
confianza en Dios, en ti, en tus semejantes, en la vida que has de llevar
sirviendo al prójimo.
Es así cuando hay "FE" y se V. I. V. E. en
amor, paz, armonía y felicidad, logrando todas nuestras más preciadas
aspiraciones, todos nuestros deseos. Llevando la vida que siempre hemos soñado.