El
último presupuesto falló debido a la incapacidad del Consejo de la Ciudad de
ajustarse al Capítulo de la Ciudad y pasar un presupuesto balanceado en tiempo demuestra
que la transición de la vieja forma de gobierno a la nueva "continúa."
El
Consejo debería saber las reglas para que pasara y no se adhirió a ellas, por
tanto, ahora mi presupuesto original es el presupuesto legal de la Ciudad de
Richmond para el Año Fiscal 2009, de acuerdo a la Sección. 6.11 del Capítulo de
la Ciudad.
El
reciente comentario por el Abogado de la Ciudad concordando con la posición del
Consejo no es de sorpresa, ni de importancia. El Abogado de la Ciudad, quien
fue contratado por el Consejo y a él reporta, nunca ha emitido una opinión en
desacuerdo con ellos siempre que se la han pedido.
De
hecho, es requerido que el Abogado de la Ciudad represente a ambas ramas del
gobierno local, pero nunca ha dejado de apoyar al lado que lo designó.
Se
supone que el Abogado de la Ciudad represente por igual al Consejo y a la Administración pero está claro
que este no es el caso. De nuevo, esto revela la necesidad de revisiones
futuras al Capítulo de la Ciudad para mostrar más claramente las líneas entre
las ramas ejecutiva y legislativa.
En
el 2005 y el 2006, mi Administración trabajó con el liderazgo del Presidente
del Consejo, Loupassi, para hacer algunos cambios que necesitaba el Capítulo de
la Ciudad. Incluso él y yo fuimos a la Asamblea General para abogar por esos
cambios, y estos fueron aprobados.
Desafortunadamente,
un espíritu similar de cooperación no ha sido demostrado por el actual
liderazgo del Consejo. Por ejemplo, una Comisión Consejera del Capítulo fue
establecida en marzo del 2007 para que el Consejo pudiera nombrar a miembros
que revisaran y sugirieran cambios al capítulo.
El
problema es que, desde ese entonces, el Consejo de la Ciudad no ha
designado a una sola persona para la Comisión del Capítulo, lo cual
representa 15 meses de inacción. En la reunión del Comité de Desarrollo
Organizativo del Consejo el 2 de junio, el tópico salió a la luz una vez más
con más promesas de discusión pero nadie fue seleccionado.
El
Consejo enmendó esta legislación para eludir designar personas con
experiencia en el gobierno y asuntos locales, así como el requerimiento antiguo
de que al menos dos habitantes de Richmond deberían servir en la Comisión.
Por
el contrario, el Consejo propuso integrar la comisión con "miembros" de la
comunidad académica y legal junto con "individuos con conocimientos del
gobierno estatal y local."
¿Mencioné
que el Consejo estaría asignando a los miembros de la Comisión?
El
plan original del Consejo era terminar su estudio del Capítulo para junio del
2008, seguido por audiencias públicas y la presentación de los cambios
sugeridos a la Asamblea General del 2009.
Nada
de eso ocurrió, y toda esperanza de cambios para el capítulo ahora tendrá que
esperar al menos hasta la sesión de la Asamblea General en el 2010, si no más adelante.
Todavía
hay personas en Richmond que creen que la antigua forma de gobierno sigue
siendo el mejor camino para el futuro de Richmond. Ellos creen que la forma de
gobierno basada en el Consejo es el camino que se debe retomar.
No
es tarde para regresar a los días en que la Ciudad misma se restringía. Hoy,
aquellos que están obsesionados con las personalidades en vez de lo fundamental
del gobierno lograrán sólo sofocar más nuestro potencial.
La
aceptación de la forma de gobierno del Alcalde fuerte y la dirección de avance
en la cual nos dirigimos se está apoderando de la mayoría del gobierno de la
Ciudad - y el pueblo también lo sabe.
La
Ciudad está avanzando y las cosas han mejorado grandemente desde el 2005 que
llegué a la oficina.
Los
habitantes ven que está funcionando mejor que antes y entienden que tomará más
tiempo para que madure. Miren todos los avances que hemos logrado en la lucha
contra la delincuencia, la revitalización del Centro, la lucha contra la
negligencia en los vecindarios y la llegada de negocios y empleos a la Ciudad.
Llegar
a tales realizaciones les toma mucho más tiempo a otros. La inefectividad del
"viejo sistema" era evidente en que había 9 "mini-alcaldes," uno por cada
distrito. Como resultado, las necesidades de la Ciudad entera siempre fueron
mantenidas como rehenes para el rejuego y las negociaciones entre los miembros
del Consejo.
Hoy,
la Ciudad es dirigida directamente por el Alcalde elegido. El Alcalde es
elegido por la Ciudad entera y debe servir por entero a la Ciudad y no
sacrificar las necesidades de todos por las necesidades de unos cuantos.
Está
claro que nuestra nueva forma de gobierno está funcionando mucho mejor que la
de antes y deja claro que no nos podemos dar el lujo de regresar a los viejos
días.
En
seis meses, la Ciudad será dirigida por otra persona - pero esté alerta: los
habitantes deben permanecer vigilantes y demandar que esta Ciudad no regrese a las
viejas maneras de hacer negocio.
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