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SIN CASA SOBRE LAS CALLES DE LA PAZ por Val Hunter
La mayoría de los días, las calles del centro de La Paz, México son una colmena de personas y carros.
En tu mente, quizás puedes visualizar una perra negra con su vientre hinchado y embarazada. Imagina este joven casi-madre caminando por esas mismas calles llenos de personas y carros.
Quizás te darás cuenta que este perrita tiene su nariz al suelo. Como algunos otros, tiene que pelear por sí misma, sola y sin casa. Se va hasta donde su nariz la lleva. Huele el aire para ver si puede encontrar su siguiente comida.
Se pasa entre el trafico en su búsqueda sin fin de comida. Duele imaginar el terror que siente cuando escucha el freno de llantas o el ruido de un claxon. Tiene hambre y tiene sueño pero aun así camina las calles hasta que un dolor en su estomago y el peso de sus bebes le hace tomar un descanso.
Justo antes de la noche, el olor a basura la lleva a las escaleras de un edificio del gobierno. De bajo de ellas, encuentra un lugar seguro con justamente el espacio necesario. Da la vuelta y se acuesta. Su ritual esta terminada y empieza a jadear. Su cuerpo tiembla. El parto empieza y el primer perrito entra al mundo. La joven madre empieza a lambiar su bebe. Guiado por un conocimiento anciana, agarras perrito y lo guarda cerca. Después, mas dolores y uno por uno sus perritos nacen.
Durante los próximos días, una guarda del edificio federal se da cuenta que ella esta allí- la perra negra de la calle - cuando se desaparece sobre una misión secreta. Dentro de un par de minutos, regresa con comida y se esconde de nuevo bajo las escaleras
El guardia ve y la encuentra abajo de las escaleras. Sus suposiciones quedan confirmadas. Despacio y con cuidado para no asustarla, pone un traste con agua y comparte un poco de comida con la perra mientras que sus perritas comen también.
Casi dos semanas pasan, y los ojos de los perritos empiezan a abrir y empiezan a caminar.

Noticas de la familia empiezan a salir y las personas están encantadas cuando bajan las escaleras y ven los perritos.
Y luego un día, el guardia hace su chequeo de la mañana y ve la madre joven, debajo de las escaleras, sola, enferma y destrozada. Y peor que todo, sus perritos no están. Fueron robados. Desde este punto, no tienes que imaginar.
Fue tarde en el mes de Febrero de 2011 cuando el refugio de Baja Dogs en El Centenario recibió noticias de la perrita. Maggie Chacon, uno de los directores de Baja Dogs comentó:
"Fue encontrada cuando nos reportaron que una perra con sus perritos estaba vivienda en el Palacio de Gobierno sobre Isabel La Católica y Allende-una intersección muy peligrosa. Fuimos para ver si estaba bien y que sus perritos no estaban dentro del trafico porque no teníamos lugar en el refugio y queríamos ver si podía esperar."
"Cuando preguntamos al guardia sobre la perra con sus perritos nos mostro afuera, debajo de una escalera y allá estaba. Pero no tenía sus bebes. Algunos de los trabajadores habían estado llevando los perritos pero nadie quería a la mama que tenía un problema con su piel. Los perritos fueron demasiados jóvenes para llevar y solo podemos desear que podían sobrevivir sin ella."
"La mama estaba doliendo y tenía mucho miedo. No podía brincar y se movía muy despacio. Tenía comida y agua pero estaba muy triste y se le notaba. La levantamos y la pusimos en una jaula. Fue tan dulce y nunca hizo un sonido. Me dejo mover la y aunque estaba un poco nerviosa nunca nos mostro agresión."
"Llego al refugio esa misma tarde."
En Baja Dogs, la perrita negra tuvo el nombre de Cricket. Y esa tarde, con enormes medidas de cuidado médico y amor, la vida de Cricket cambio para siempre.
Aunque podemos imaginar, es mejor que nadie sabe los horrores que vivió Cricket- como muchos otros perros de la calle. Pero la fe, suerte y la fortuna entraron en su vida y esa tarde en el refugio, Cricket encontró un nuevo camino a un viaje que pronto la llevara a casa.
El 4 de mayo de 2011, Cricket, acompañado por su nuevo y devoto guardia, y sus papeles de vacunación y carpeta medica voló de La Paz, México a Vancouver, B.C., donde entro a Canadá sin problemas algunos.
En primero, la lluvia y el toque de pasto mojado llegaron a sentirse raros para la perrita negra del desierto pero con tantas experiencias en su vida, adaptó rápidamente. Cricket vive ahora feliz y sin miedo en el norte de Vancouver, B.C. con su nueva familia y ha dejado su triste pasado miles de millas atrás.

Si sintieron algo leyendo sobre los perros callejeros de La Paz, favor de ver algunas caras para adoptar enwww.bajadogslapaz.org.
Si estas planeando un viaje a esta area (Cabo San Lucas, La Paz, Todos Santos) y quiere hacer una diferencia, tan solo transportando un perro a su nuevo casa en los Estados Unidos o en Canadá es un acto de cariño extremo.
Si estas en una posición de hacer una contribución mensual para el cuidado de estos perros, entra al hipervínculo sobre el sitio web de Baja Dogs La Paz, A.C. O si estás dispuesto a abrir tu casa a uno de estos perros como Cricket quien transformar tu vida, manda un correo a bdlp@bajadogslapaz.org
Val Hunter es una escritora que vive en Twin Islands, cerca de Vancouver del Norte donde ellaCricket explora y disfruta la vida. |