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Té y Vino
Entre estas dos
famosas bebidas existen interesantes semejanzas históricas y culturales.
En sus orígenes, tanto
el té como el vino fueron asociados a la medicina.
Respecto al primero, Li Shizhen, un herbolario chino del siglo XVI, escribió: "El té aclara la voz, hace brillar los ojos, energiza el cuerpo y
refresca la mente...el té ayuda a la digestión y regula la temperatura del cuerpo."
Sobre el vino, Hipócrates recomendó su uso
para el tratamiento de varias enfermedades: "El vino es cosa admirablemente apropiada para el hombre, tanto en
estado de salud como en el de enfermedad, si se le administra oportunamente y
con justa medida, según la constitución individual".
Los distintos
rituales y costumbres sociales que se desarrollaron a lo largo de los siglos y
que extendieron su uso por todo el mundo, han elevado a estas dos bebidas a la
categoría de productos gastronómicos, destacando hoy en día, en ambos casos, su
fuerte vinculación al concepto de "terroir" y la utilización de similares
indicadores de sabor en lo que a gusto se refiere.
El "terroir" es
uno de los principales agentes determinantes del carácter y la calidad del
producto final. Así como las uvas, según la variedad de la que se trate, el té
es cultivado en particulares espacios geográficos y condiciones climáticas, obteniendo
de éstos una expresión propia.
Té y vino son dos
palabras con sabor. Amargo, dulce,
salado, ácido o retrogusto forman parte de un vocabulario común que siempre
complace a nuestros sentidos.
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Earl Grey
Tradicionalmente
logrado a partir de la aromatización de hojas de té negro con aceites cítricos
de bergamota, este blend es la expresión de los más clásicos tés ingleses.
Los orígenes de su
nombre evocan románticas historias como aquella en la que un diplomático
británico, durante una misión en China, salvó la vida de un mandarín y como
recompensa recibió no sólo la receta de este té, sino el privilegio de
nombrarlo como el entonces primer ministro, Earl Grey, conde de Howick Hall
(1830-1834). Otra historia dice que fue el mismo conde en persona quien salvó
al mandarín.
Sin embargo, no existe ninguna mención de un hecho similar en los libros o registros de las relaciones entre China e Inglaterra y lo más probable es que todas estas
leyendas no hayan sido más que astutas maniobras de marketing del creador de
esta aromática especialidad.
Increíblemente populares, hoy en día existen varios tipos de Earl Grey, determinados por el orígen de los tés negros en su mezcla (chinos, Darjeeling, Ceylon o ahumados) y por la cantidad de bergamota en su aromatización.
El correcto balance de estos ingredientes nos regala un refrescante y delicado
sabor cítrico que combina con una amplia variedad de platos de comida,
especialmente pescado. Es perfecto para el teatime.
Quinta Esencia lo recomienda puro, sin leche, con un delicioso pedazo de torta cremosa.
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Un Regalo para mi Padre
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Para decirle a nuestro padre cuánto lo queremos, para agradecerle su protección, para abrir una comunicación que a veces no es fácil. Ideal para obsequiarle en el Día del Padre, en su cumpleaños...o para regalárselo sólo porque sí, porque lo admiramos y deseamos compartir con el alguna sonrisa y, por qué no, un momento de emoción.
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El Secreto de la Creatividad

Autores: Root- Bernstein Michèle Root- Bernstein Robert
¡Qué distintos son el pintor con su paleta y el
físico en su laboratorio! Sin embargo, los Root -Bernstein reconocen la
semejanza profunda de todo proceso creativo, en el arte y en la ciencia.
Demuestran esta semejanza comparando testamentos que numerosos pioneros e
inventores han dejado de su proceso creativo: para Picasso como para Einstein,
para Klee como para Feynman, el impulso creativo empieza con la visión, la
emoción, la intuición.
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