Servicio Email de Lecturadeldia.com
"He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye
mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con
él,
y él conmigo" (Ap 3,20)
Servicio Email diario con las lecturas del
día de acuerdo con el Ciclo Litúrgico de la Iglesia
Católica.
Este servicio se ofrece solamente
con autorización previa del receptor.
Participa a tus familiares y amistades invitándoles a
subscribirse a este servicio diario.
|
|
|
|
Primera Lectura
Lectura del libro de los
Proverbios (3, 27-34)
Hijo mío, no le niegues un favor a quien lo necesita, si lo puedes hacer. Si le puedes dar ahora a tu prójimo lo que te pide, no le digas:
"Vete y vuelve mañana".
No pienses en hacerle daño a tu prójimo, que ha puesto su confianza en ti. Con nadie entables pleito sin motivo, si no te ha hecho ningún daño.
No envidies al hombre malvado ni imites nunca sus acciones, porque el Señor aborrece a los perversos y es amigo del hombre justo.
El Señor maldice la casa del malvado y llena de bendiciones la del justo. El Señor se burla de aquellos que se burlan y con los humildes se muestra bondadoso.
Los sensatos recibirán honores y los insensatos, ignominia.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
|
|
Salmo Responsorial
Salmo 14
¿Quién será grato a tus ojos,
Señor?
El hombre que procede onradamente y obra con justicia; el que es sincero en todas sus palabras y con su lengua a nadie desprestigia.
¿Quién será grato a tus ojos,
Señor?
Quien no hace mal al prójimo ni difama al vecino; quien no ve con aprecio a los malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo.
¿Quién será grato a tus ojos,
Señor?
Quien presta sin usura y quien no acepta sobornos en perjuicio de inocentes, ése será agradable a los ojos de Dios eternamente.
¿Quién será grato a tus ojos,
Señor?
|
Evangelio
Lectura del santo Evangelio
según san Lucas (8, 16-18)
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud:
"Nadie enciende una vela y la tapa con alguna vasija o la esconde debajo de la cama, sino que la pone en un candelero, para que los que entren puedan ver la luz. Porque nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público.
Fíjense, pues, si están entendiendo bien, porque al que tiene se le dará más; pero al que no tiene se le quitará aun aquello que cree tener".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
|
Sobre las Lecturas de hoy...

Era común en las casas antiguas colocar un candil a la entrada de la casa, incluso de día. Constituía un gesto de cortesía, pero también tenía la función de iluminar corredores y ambientes oscuros, ya que el uso de las ventanas no estaba muy extendido. El refrán de Jesús invita a sus seguidores a colocar su enseñanza en el lugar más alto y visible de la comunidad, de modo que pudiera iluminar los problemas de la vida diaria. Aunque era una sabiduría nacida de la sencillez de la vida ordinaria y de la recitación constante de la Sagrada Escritura, tenía poder para transformar la vida cristiana a la luz de las acciones y palabras de Jesús. Completamente distinta de mucha sabiduría nacida de libros que se guardaban debajo de la cama o en un recipiente cerrado, para evitar que los insectos se los comieran. El evangelio tiene un carácter iluminador, como el candil, y pide ser comunicado, revelado, manifestado siempre y en cualquier lugar. El evangelio confiere una sabiduría que no merma los valores humanos, sino que los incrementa; "da más al que ya tiene". - ¿Qué lugar damos a la enseñanza de Jesús en nuestras vidas?
Durante dos semanas leeremos en Misa una pequeña selección de los Libros Sapienciales, esos libros en que se nos invita a una reflexión entre humana y creyente sobre la historia y la vida.
La página de hoy se refiere a nuestra relación con el prójimo, con exhortaciones que escuchamos muchas veces también en el NT. Todos quisiéramos la verdadera sabiduría, para caminar por esta vida sobre seguro, sin equivocar la dirección.
Tenemos a Cristo Jesús como al Maestro auténtico, pero también nos aprovechamos de las reflexiones de esos sabios del AT que nos ayudan a caminar por el sendero de la verdadera felicidad.
Las recomendaciones a una caridad concreta -sin dejar la ayuda al prójimo para mañana- y a no envidiar la suerte de los malvados, pueden resultarnos también útiles a nosotros. Claro que, al escucharlas, nos acordamos de las motivaciones más plenas que nos dio Jesús: "amaos como yo os he amado"... "a mí me lo hicisteis". Y nos sentimos todavía más estimulados para imitar su estilo de vida en la jornada de hoy. Si seguimos esas orientaciones se podrá repetir lo del salmo: "el que así obra, nunca fallará".
|
|
|
|