logoLDD
  www.lecturadeldia.com
Lectura de hoy Martes 28 de Agosto, 2012 San Agustín, doctor

Servicio Email de Lecturadeldia.com
"He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo"
(Ap 3,20)

Servicio de Email diario con las lecturas del día de acuerdo con el Ciclo Litúrgico de la Iglesia Católica.

Este servicio se ofrece solamente con autorización previa del receptor.

Participa a tus familiares y amistades invitándoles a subscribirse a este servicio diario.


Primera Lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses (2, 1-3. 14-17)

Hermanos:
Por lo que toca a la venida de nuestro Señor Jesucristo y a nuestro encuentro con él, les rogamos que no se dejen perturbar tan fácilmente. No se alarmen ni por supuestas revelaciones ni por palabras o cartas atribuidas a nosotros, que los induzcan a pensar que el día del Señor es inminente.Que nadie los engañe en ninguna forma.
Dios los ha llamado para que, por medio del Evangelio que les hemos predicado, alcancen la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así pues, hermanos, manténganse firmes y conserven la doctrina que les hemos enseñado de viva voz o por carta.
Que el mismo Señor nuestro, Jesucristo, y nuestro Padre Dios, que nos ha amado y nos ha dado gratuitamente un consuelo eterno y una feliz esperanza, conforten los corazones de ustedes y los dispongan a toda clase de obras buenas y de buenas palabras.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Salmo 95

Alégrense los cielos y la tierra.

"Reina el Señor", digamos a los pueblos. El afianzó con su poder el orbe, gobierna a las naciones con justicia.
Alégrense los cielos y la tierra.

Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino; salten de gozo el campo y cuanto encierra,manifiesten los bosques regocijo.
Alégrense los cielos y la tierra.

Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe. Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones.
Alégrense los cielos y la tierra.
Jesus el Maestro
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según san Mateo (23, 23-26)
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos:
"¡Ay de ustedes escribas y fariseos hipócritas, porque pagan el diezmo de la menta, del anís y del comino, pero descuidan lo más importante de la ley, que son la justicia, la misericordia y la fidelidad! Esto es lo que tenían que practicar, sin descuidar aquello.
¡Guías ciegos, que cuelan el mosquito, pero se tragan el camello! ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera los vasos y los platos, mientras que por dentro siguen sucios con su rapacidad y codicia! ¡Fariseo ciego!, limpia primero por dentro el vaso y así quedará también limpio por fuera".

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Cara de Jesus
Sobre las Lecturas de Hoy...
El evangelio de hoy nos invita a aprender a discernir. La vida casi nunca se presenta de manera simple, obvia y segura. La experiencia diaria es más una adivinanza acerca del futuro que una certeza acerca del presente. Nuestra época confía más en las conclusiones de la opinión pública que en el criterio personal. Sin embargo, el evangelio nos invita a transitar por un camino totalmente opuesto. Nos invita a sopesar las opiniones y a examinar la verdad que hay en ellas. Igualmente nos invita a hacer el examen diario de nuestras acciones y a contrastarlas con las enseñanzas de Jesús y no con los mensajes publicitarios que nos bombardean por todos los medios. Jesús nos enseña a diferenciar la causa y la razón de ser de cada realidad humana. Lo que critica a los fariseos es precisamente que en su fanatismo religioso terminan por caer precisamente en lo que critican. El deseo de pureza y perfección, cuando no está fundamentado en la caridad e iluminado por el realismo, conduce a la ceguera. Jesús invita a adversarios y a partidarios a aprender a discernir a partir de los valores del evangelio. - ¿Qué prejuicios asimilados a través de la cultura social chocan con los valores que hoy me propone el evangelio?

Se ve que uno de los puntos de la doctrina cristiana que no acabaron de entender los de Tesalónica fue el relativo a la Parusía, o sea, a la venida última, escatológica, de Jesús. A lo largo de la historia, ha habido varios períodos en que se han agitado los ánimos sobre la posible inminencia del fin del mundo. Menos mal que, tal vez por los sucesivos fracasos de tales augurios, últimamente está el tema más pacífico. Pero sí sigue el afán de «supuestas revelaciones» y de apariciones con mensajes más o menos repetidos y turbadores. Para nosotros, la revelación es la de Cristo Jesús, la que se contiene en el Evangelio y en la Escritura. Ahí es donde nos ha hablado Dios y nos ha dicho lo que quería decirnos. Ahí es también donde nos ha dado su gran lección María, la Madre de Jesús, con su presencia junto al Hijo a lo largo de toda su historia de salvación. No necesitamos nuevas revelaciones. Con relación al «fin del mundo», estamos en las manos de Dios. Jesús mismo nos dijo que no sabíamos el día ni la hora (cf. Mt 25,13). Vale para nosotros el consejo de Pablo: «manteneos firmes y conservad las tradiciones», «Dios nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza», y nos da fuerzas «para toda clase de palabras y de obras buenas». O sea, hay mucho que hacer todavía, antes del final. Nos conviene mirar hacia delante, porque eso nos ayuda a enderezar nuestra ruta y a motivar nuestro trabajo. Pero sin ansias ni alarmas. Con vigilancia y con tensión, pero no con angustia. Por una parte, no sabemos cuándo será la Venida del Señor. Y, por otra, sabemos que viene cada día, si le sabemos descubrir. La fecha final no importa mucho. Lo que sí importa es cómo vamos haciendo el camino, con conciencia de pueblo peregrino, sin ciudadanía definitiva en este mundo, y cómo nos preparamos para el encuentro final.

Contactenos...
www.lecturadeldia.com
Coral Springs, Florida, U.S.A.