Servicio Email de Lecturadeldia.com
"He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye
mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él,
y él conmigo" (Ap 3,20)
Servicio de Email diario con las lecturas del
día de acuerdo con el Ciclo Litúrgico de la Iglesia
Católica.
Este servicio se ofrece solamente
con autorización previa del receptor.
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Sobre las Lecturas de hoy...
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Primera Lectura
Lectura del libro del profeta
Jeremías 3, 14-17
"Os daré pastores a mi gusto; acudirán a Jerusalén todos los paganos"
Volved, hijos apóstatas -oráculo del Señor-, que yo soy vuestro dueño; cogeré a uno de cada ciudad, a dos de cada tribu, y os traeré a Sión; os daré pastores a mi gusto que os apacienten con saber y acierto; entonces, cuando crezcáis y os multipliquéis en el país -oráculo del Señor-, ya no se nombrará el arca de la alianza del Señor, no se recordará ni mencionará, no se echará de menos ni se hará otra.
En aquel tiempo, llamarán a Jerusalén "Trono del Señor", acudirán a ella todos los paganos, porque Jerusalén llevará el nombre del Señor, y ya no seguirán la maldad de su corazón obstinado.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
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Salmo Responsorial
Jeremías 31
Escuchad, pueblos, la palabra del Señor, anunciadla en las islas remotas: "El que dispersó a Israel lo reunirá, lo guardará como un pastor a su rebaño."
"Porque el Señor redimió a Jacob, lo rescató de una mano más fuerte." Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión, afluirán hacia los bienes del Señor.
Entonces se alegrará la doncella en la danza, gozarán los jóvenes y los viejos; convertiré su tristeza en gozo, los alegraré y aliviaré sus penas.
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Evangelio
Lectura del santo Evangelio
según san Mateo (13, 18-23)
Gloria a ti, Señor.
"El que escucha la palabra y la entiende, ése dará fruto"
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador:
Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.
Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe.
Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril.
Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
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Sobre las Lecturas de Hoy...

¿Qué significa entender la palabra del Reino? Significa, en primer lugar, cambiar la manera de pensar. Nuestra cultura nos educa para que aceptemos únicamente las verdades de la ciencia. Y esto está bien para los asuntos de la química, la física, la astronomía y la tecnología en general; pero para los problemas humanos esa forma de pensar es desastrosa, porque la causa de los conflictos no es nunca un problema físico. En la vida humana están metidos de por medio las motivaciones, los intereses y las ideologías. Si son favorables a la vida y al bien común, entonces conducen al equilibrio de la vida social; de lo contrario conducen a las catástrofes que todos conocemos.
Entender la palabra del Reino significa, en segundo lugar, aprender a valorar, evaluar y discernir lo que es fundamental en la existencia y a priorizarlo por encima de lo que es superfluo y accesorio. Nuestra sociedad consumista no nos ayuda en esto, pero el evangelio sí. Nos enseña a sembrar su palabra con generosidad, porque sólo los frutos nos indicarán las condiciones del terreno. Nos enseña a colocar los medios para que el Reino se haga realidad en nuestra vida.
En la primera lectura, en el juicio entablado por Dios contra su pueblo, ayer oíamos unas quejas amargas. Hoy, Dios les dice una palabra esperanzadora: «volved».
Los cristianos leemos esta profecía de Jeremías sabiendo que, en Jesús, Dios ha hecho su morada entre nosotros. Y Jesús, antes de despedirse, nos aseguró: «yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». No le vemos, pero sabemos que el Señor Resucitado está con nosotros a lo largo del camino.
Si es el caso, también nosotros deberemos desandar el camino que nos haya alejado de Dios y volver a él, con el mismo amor que hemos tenido en nuestros mejores momentos de fe.
Oigamos como dicha para cada uno de nosotros la palabra de Dios: «volved, que yo soy vuestro dueño». Sea cual sea nuestra situación, siempre es posible el regreso. Una vez más se nos presenta Dios como el que perdona, y Jesús, como el que ha venido, no a condenar, sino a salvar.
Esta página nos asegura que tenemos solución, que este mundo tiene solución, que la juventud de hoy tiene solución, que nuestra comunidad tiene solución. La puerta, por parte de Dios, está abierta, como los brazos del padre para el hijo pródigo. Sus planes son de alegría y de vida: «Entonces se alegrará la doncella en la danza, gozarán los jóvenes y los viejos; convertiré su tristeza en gozo, los alegraré y aliviaré sus penas».
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