Servicio Email de Lecturadeldia.com
"He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye
mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con
él,
y él conmigo" (Ap 3,20)
Servicio Email diario con las lecturas del
día de acuerdo con el Ciclo Litúrgico de la Iglesia
Católica.
Este servicio se ofrece solamente
con autorización previa del receptor.
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Primera Lectura

Lectura del libro del profeta
( Miqueas 6, 1-4. 6-8)
"Te han explicado, hombre, lo que Dios desea de ti"
Escuchad lo que dice el Señor:
"Levántate y llama a juicio a los montes, que escuchen los collados tu voz."
Escuchad, montes, el juicio del Señor; atended, cimientos de la tierra: El Señor entabla juicio con su pueblo y pleitea con Israel: "Pueblo mío, ¿qué te hice o en qué te molesté? Respóndeme. Te saqué de Egipto, de la esclavitud te redimí, y envié por delante a Moisés, Aarón y María."
"¿Con qué me acercaré al Señor, me inclinaré ante el Dios de las alturas? ¿Me acercaré con holocaustos, con novillos de un año? ¿Se complacerá el Señor en un millar de carneros, o en diez mil arroyos de grasa? ¿Le daré un primogénito para expiar mi culpa; el fruto de mi vientre, para expiar mi pecado?"
"Te han explicado, hombre, el bien, lo que Dios desea de ti: simplemente, que respetes el derecho, que ames la misericordia y que andes humilde con tu Dios."
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
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Salmo Responsorial
Salmo 49
"Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios."
"Congregadme a mis fieles, que sellaron mi pacto con un sacrificio." Proclame el cielo su justicia; Dios en persona va a juzgar. R/
"No te reprocho tus sacrificios, pues siempre están tus holocaustos ante mí. Pero no aceptaré un becerro de tu casa, ni un cabrito de tus rebaños." R/
"¿Por qué recitas mis preceptos y tienes siempre en la boca mi alianza, tú que detestas mi enseñanza y te echas a la espalda mis mandatos?"
"Esto haces, ¿y me voy a callar? ¿Crees que soy como tú? Te acusaré, te lo echaré en cara. El que me ofrece acción de gracias, ése me honra; al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios." R/
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Evangelio
Lectura del santo Evangelio
según san Mateo
(12, 38-42)
"Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará"
En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús:
Maestro, queremos ver un signo tuyo."
Él les contestó:
Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le dará mas signo que el de Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra.
Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.
Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
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Sobre las Lecturas de hoy...

Existe una gran tentación entre las personas creyentes: esperar señales del cielo o signos especiales que confirmen alguna iniciativa o canonicen alguna determinada práctica. Y esta tentación era fuerte entre los jefes institucionales y los miembros de las corporaciones religiosas como los fariseos, los letrados e, incluso, los sacerdotes del Templo de Jerusalén. Pero, a pesar de las exigencias de estos personajes, Jesús no cae en la tentación de legitimar su propia persona y misión mediante estos signos que no convenían a la fe de los creyentes, sino a los prejuicios de sus adversarios. Jesús responde a estas excesivas y superficiales exigencias con un ejemplo de la Escritura en el que una princesa pagana responde mejor al talento de Salomón para gobernar que los propios súbditos del famoso rey. Nuestra cultura contemporánea también se siente tentada en la búsqueda de señales celestiales que confirmen sus peores temores respecto a catástrofes demográficas, ambientales o cósmicas. Pero, detrás de todo esto sólo subsisten las llamadas profecías de auto-cumplimiento, es decir, pronósticos que nos predisponen a hacer realidad nuestros propios temores. Como cristianos tenemos que tener la valentía de Jesús para afrontar los retos de cada día con la sabiduría que nos brinda la Palabra de Dios.
La primera lectura de hoy nos presenta una querella judicial de Dios contra su pueblo. Un pleito en el que Dios no se presenta como juez -no tendría más remedio que condenar al pueblo-, sino como parte querellante, poniendo como testigos a los montes y a la tierra. La queja de Dios es bien explicable: ha liberado al pueblo de la esclavitud, le ha ayudado siempre, y ahora sólo recibe ingratitud y distracción.
El salmo insiste en la misma idea: «no te reprocho tus sacrificios, pero no aceptaré un becerro de tu casa... ¿Por qué tienes siempre en la boca mi alianza, tú que detestas mi enseñanza y te echas a la espalda mis mandatos?».
Este pleito de Dios contra su pueblo nos recuerda las «lamentaciones» que cantamos el Viernes Santo mientras vamos pasando a adorar la Cruz: «Pueblo mío, ¿qué te he hecho, en qué te he ofendido? ¡Respóndeme!».
No tenemos que pensar siempre en el pueblo judío y su ingratitud, sino en nosotros mismos, que hemos sido favorecidos aun más que ellos y podemos merecer la queja de Dios.
Tal vez necesitamos que nos recuerden que ser misericordiosos con los demás y humildes en la presencia de Dios es la mejor actitud que se nos pide como personas creyentes.
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